Había abusado de ella cuando quedó sola en la casa.

Un acontecimiento impactante ha conmocionado a todos. Se trata de la clase de suceso que rompe el silencio de la sociedad, y ha conseguido despertar la conciencia de los ciudadanos, llegando a todos los rincones del país.
El pasado 29 de noviembre, Joana Vanesa Saria, una mujer de 30 años, asesinó a golpes con un grifo envuelto en un trapo a un vecino. Sucedió después de que su hija, menor de edad, le contara que había abusado sexualmente de ella, según informa el medio local de noticias Télam.
Según fuentes policiales, otros hijos de la agresora también participaron en la agresión, en la cual la víctima recibió numerosos golpes en la cabeza y también varias puñaladas en brazos y tórax. Momentos después del ataque, los uniformados del Comando Patrulla respondieron a una llamada al número telefónico de emergencias 911, y llegaron inmediatamente al escenario del altercado, aprendiendo a la joven de manera preventiva.

A consecuencia de las heridas causadas, el hombre de 55 años, Alfredo Oscar Ocampo, quedó internado en la UCI del Hospital Sanguinetti de Buenos Aires, Argentina, ciudad donde sucedieron los hechos. A primera hora del martes pasado, fue sometido a una intervención quirúrgica urgente para drenar un edema cerebral, pero acabó falleciendo en durante la intervención.
Detenida y acusada de homicidio.
La mujer, que fue detenida por la policía el mismo día del suceso, ha sido imputada por un delito de homicidio y se encuentra en prisión en espera de juicio. En su versión de los hechos, Joana Vanesa relató que el hombre había abusado sexualmente de su hija cuando ella no se encontraba presente en su casa.

El juez denegó la excarcelación de la arrestada y a día de hoy sigue detenida, mientras que el fiscal de la causa, Germán Camafreita, sigue adelante con la investigación, entrevistando a testigos y recogiendo pruebas que contribuyan al esclarecimiento del caso.