Cuando las alianzas se resquebrajan.
En los reality shows como Supervivientes, el ecuador del concurso suele ser terreno fértil para tensiones inesperadas. La convivencia prolongada, el desgaste físico y emocional, y sobre todo la percepción cada vez más clara del respaldo del público, hacen que los concursantes empiecen a jugar con nuevas estrategias. Es también el punto en el que las lealtades comienzan a resquebrajarse y se destapan opiniones que hasta entonces permanecían ocultas.

Este año no ha sido la excepción. La aparente estabilidad de algunos vínculos empieza a desmoronarse, y antiguos aliados se convierten en voces críticas. Ese es el caso de Samya Aghbalou, la primera expulsada de Supervivientes 2025, quien ha sorprendido a muchos al cambiar radicalmente de opinión sobre Anita y Montoya, la pareja nacida en La isla de las tentaciones.
De la admiración al desencanto.
Samya, que hasta hace poco se mostraba entusiasta seguidora de la pareja, ha publicado un vídeo en sus redes donde expresa abiertamente su hartazgo. Según la exconcursante, Anita y Montoya han pasado de ser una fuente constante de entretenimiento a volverse repetitivos y victimistas. «Me fascinaban, sobre todo Anita, porque aportaban contenido», dice Samya, aunque reconoce que ahora solo le provocan “una pereza infinita”.

La influencer critica especialmente la actitud que ambos mostraron tras un incidente menor: el pinchazo de Anita con un erizo. Considera que su reacción fue desproporcionada y centrada únicamente en provocar compasión. “Parecen necesitar una ovación cada vez que algo les pasa”, lamenta, señalando que su dinámica empieza a volverse predecible y poco auténtica.
Las acusaciones que lo cambian todo.
El punto de inflexión, sin embargo, llega cuando Samya decide dar un paso más allá. No solo les acusa de victimismo, sino que respalda públicamente unas polémicas declaraciones de Makoke sobre un posible embarazo de Anita. Según Samya, esta conversación no solo se habría producido, sino que fue ella misma una de las personas a las que Anita confesó haber mantenido relaciones con Montoya en Playa Misterio.
La gravedad de estas afirmaciones ha agitado las redes. Samya asegura que lo que más le impactó fue ver cómo la pareja negó todo y dejó como mentirosa a Makoke. “Cuando Montoya se puso a llorar, supe que estaban actuando. Fue ahí cuando se les cayó la careta”, afirma con contundencia, dejando claro que, para ella, la autenticidad de la pareja está más que en entredicho.
Un nuevo favorito en escena.
Pero no todo son críticas. Samya también ha aprovechado su aparición para destacar a un nuevo concursante como su posible ganador: Damián Quintero. Lo curioso es que en etapas anteriores lo había criticado con dureza, lo que hace aún más llamativo este nuevo cambio de postura. “Ahora me está gustando mucho, quizá porque es el único que está jugando sin dobleces”, afirma.
Samya estalla contra Anita y Montoya
▪︎ Dice estar cansada del papel de víctimas que han adoptado ambos.
▪︎ Además, le da la razón a Makoke con el tema «relaciones sexuales en playa Misterio» ya que asegura, que Anita también se lo contó a ella.#Supervivientes… pic.twitter.com/Uypwvlszws— La Rana Verde (@LaRana_Oficial_) June 9, 2025
La ex de MasterChef tampoco ha ocultado su decepción por la salida de Pelayo Díaz, otro de los concursantes que, según ella, aportaba dinamismo al programa. “Era un generador de contenido brutal”, comenta, aunque confía en que Escassi pueda llegar hasta la final. Una declaración que deja claro que, pese a estar fuera del concurso, Samya sigue muy pendiente del desarrollo del reality.
Un público dividido.
La intervención de Samya no ha dejado a nadie indiferente. Mientras algunos espectadores celebran que por fin alguien haya verbalizado lo que muchos pensaban, otros la acusan de oportunismo y de traicionar a quienes antes defendía. Las redes sociales arden con mensajes a favor y en contra, lo que demuestra que sus palabras han tocado una fibra sensible en la audiencia.
Este tipo de divisiones no son nuevas en Supervivientes, pero sí marcan el inicio de una fase crítica para los concursantes: la del juicio público. Y en esta etapa, cualquier paso en falso puede costar caro. Las declaraciones de Samya han reconfigurado el tablero, y ahora queda por ver si Anita y Montoya sabrán o no recomponer su imagen frente a una audiencia cada vez más exigente.