Ya es posible ir a al supermercado con el táper de casa

La nueva propuesta de estilo de compra, más frecuente entre los pequeños comercios y mercados, ha sido minoritaria entre las grandes cadenas durante mucho tiempo. Pero desde el pasado jueves, al menos Carrefour permite a los clientes usar sus propios envases contra el plástico.

La medida contempla poder comprar carne, pescado, fruta o verdura en recipientes transparentes con tapa, tanto de cristal como de plástico, o en bolsas transparentes o de malla. Eso sí, el supermercado se reserva el derecho de rechazar aquellos envases que no estén suficientemente limpios, secos o adaptados para garantizar la seguridad alimentaria.

Así, Carrefour asegura ser “pionera en España y en el sector”. Ignacio García Magarzo, director general de la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados reconoce que es una “solución poco extendida”. Normalmente, las grandes cadenas de distribución alegan riesgos en la seguridad alimentaria.

“Los supermercados son responsables de lo que ocurre dentro de la tienda en materia de seguridad alimentaria, así que si el cliente lleva su propio recipiente de casa, la tienda debe estar segura que ese recipiente no supone ningún peligro”, advierte García Magarzo. Por ese motivo, el presidente de Asedas opina que no es lo mismo el pescado o la fruta con cáscara.

Sea como sea, ir al supermercado con el táper de casa —o recipiente de cristal o bolsa de tela…— se convierte en una medida más con la que conseguir el objetivo de reducir el uso de plásticos de un solo uso. Se estima que el 40% de los residuos que se generan en todo el mundo proceden del embalaje de los alimentos.

Es suficiente con ver la estanterías de los supermercados: bandejas de carne, de pescado, de embutidos, tetrabrik de leche, paquetes de galletas, cartones de huevos, conservas, paquetes de pastas, de arroces y un largo etcétera de productos envasados.

Las grandes cadenas de distribución habían sido duramente atacadas en la campaña #DesnudaLaFruta, impulsada por entidades cívicas y ecologistas que pedían desterrar los envoltorios superfluos en la comida fresca. Gracias a ella, se viralizaron imágenes de mandarinas desgranadas y servidas en bandejas de poliestireno, causando gran indignación en las redes sociales.

En última instancia, será el consumidor final quien decidirá con su día a día si prácticas como ir a la compra con el táper acaban cuajando o no, y que por lo tanto más supermercados se sumen a la iniciativa de Carrefour.

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