El Monaguillo, a punto de fallecer: “Y yo veía cómo me iba muriendo”

La dramática historia de El Monaguillo.

Sergio Fernández Meléndez, nacido en 1973 y más conocido como El Monaguillo, es un querido humorista, actor y presentador español. Le llegó la fama en 2001 cuando consiguió el puesto de finalista por su participación en el tercer certamen de monólogos de El club de la comedia. Tras esto, empezaron a llegarle ofertas, y se dedicó a recorrer toda la geografía española con un espectáculo al que denominó Ciudadano Cinéfilo.

Ha tenido una amplia trayectoria en televisión durante las dos últimas décadas. Actualmente participa como colaborador en el programa El Hormiguero de Antena 3, donde inicialmente tuvo una sección en la que muestra inventos curiosos creados en Japón.

Se trata de uno de los humoristas más queridos de España, con una gran facilidad para trasmitir buen rollo. Con sus apariciones en televisión, El Monaguillo es capaz de sacarnos una sonrisa día sí, día también, pero recientemente relató una anécdota que dejó sin habla a Pablo Motos y a la audiencia del programa.

A pesar de relatarla con su sorna habitual, su relato escondía una historia que podría haber supuesto una tragedia irreparable. Todo comenzó durante la tertulia del programa, cuando Pablo Motos, a raíz de la insólita noticia en la que una ballena se había tragado a un hombre, quiso conocer anécdotas “peligrosas” que hubieran sufrido sus invitados.

Michael Packard se llevó el susto de su vida al ser engullido por una ballena jorobada mientras buceaba. Mientras estaba bajo el agua no se dio cuenta de que tenía cerca a la ballena, que se lo tragó durante 40 interminables segundos hasta que fue escupido. ¿Qué pensó él en ese momento?, la víctima declaro que fue un accidente y que lo que pasó es que estaba “en mal lugar, en mala hora”.

La angustiosa anécdota que casi le cuesta la vida.

Esto dio pie a que los invitados de El Hormiguero contaran sus propios momentos de peligro. Pero fue El Monaguillo quien captó la atención de todos, al narrar algo que le sucedió en Marbella y que estuvo a punto de costarle la vida.

“A mí me pasó una cosa muy loca con 7 u 8 años. Mi madre y mi padre y sus amigos tenían una caseta en la feria de Marbella, en las fiestas, en la Feria de Marbella. Y, entonces, ese año me vistieron de flamenco y me acuerdo que la gracia de mi padre era que me ponía un puro pegado con celo en la mano. Para hacer la gracia”, comenzó el relato ante el estupor de la mesa, que no imaginaban a dónde se dirigía la historia.

“Resulta que vamos por la feria: a los cacharritos, las escopetas esas que están trucadas… Que eso sí que es un reto para Pilar Rubio…”, bromeó el humorista. “Y vamos a la caseta y se ponen a bailar flamenco con el rebujito. Y yo, que tenía 7 u 8 años, tenía hambre y me dieron un bocadillo de filete. Y de pronto, pillé una ternilla y se me quedó aquí y no iba ni para adelante ni para atrás”, recordó El Monaguillo.

“Y yo veía cómo me iba muriendo. Hasta que ya estaba en el suelo como rojo y mi padre vio que era verdad y metió la mano y me sacó el trozo de filete”, concluyó el colaborador. A pesar de que la manera en la que contó la historia hizo reír a sus compañeros, esconde la causa más habitual de muerte por ahogamiento.

Seguro que muchos se han sentido identificados con este momento agónico, a pesar de la gracia con la que lo contó el humorista. ¿Alguna vez te ha pasado algo similar?