web analytics

Vanessa pide abandonar ‘GH DÚO’ tras pedir el divorcio a Javier en pleno directo: «Estoy cansada de ser la mala malísima»

Una relación al límite. Vanessa y Javi enfrentan su mayor crisis en Guadalix.

Vanessa está al borde del colapso. Tras catorce años de matrimonio y una convivencia forzada en GH DÚO, cree que su historia de amor con Javi ha llegado a su fin. La concursante ha solicitado activar el protocolo de abandono en varias ocasiones, incapaz de lidiar con la tensión dentro de la casa. La convivencia se ha transformado en un infierno, con constantes enfrentamientos que han agotado no solo a la pareja, sino también a sus compañeros.

Durante la última gala, los espectadores pudieron observar cómo el deterioro de la relación ha afectado a ambos. Vanessa, quien regresó al concurso tras una repesca, asegura que Javi ha cambiado con ella y teme que la haya traicionado: «Yo sé que me ha engañado. Necesito pensar en mi vida sin él. Qué decepción de hombre». Su desesperación es tan grande que incluso ha pedido formalmente la separación: «Cuando salgamos fuera quiero firmar los papeles del divorcio. Ni yo soy feliz, ni tú eres feliz».

El desgaste emocional. Un matrimonio que se consume.

Por su parte, Javi trata de calmar la situación, pero sin negar el dolor que ambos experimentan: «Creo que no hay necesidad de que se vaya, nadie se merece que volvamos a fallar». Sin embargo, Vanessa se mantiene firme en su decisión, afirmando que no puede continuar: «Tengo la necesidad de perderte de vista. Tengo un marido que es como no tenerlo». La tensión alcanza niveles insostenibles, reflejando la complejidad de su relación.

Ion Aramendi, presentador del programa, intervino en directo para intentar comprender los sentimientos de Vanessa. Desde el confesionario, la gallega confesó: «Entramos con cosas pendientes de aclarar. Quizás no son las mejores maneras aquí, se me fue muchísimo de las manos. Soy consciente de ello. Ha sido desastroso». A pesar de su amor por Javi, admite que sus inseguridades han empeorado y que percibe una frialdad en él desde su regreso.

La verdad sale a la luz. Una decisión inesperada.

En una conversación a tres, Ion Aramendi logró profundizar en la dinámica de la pareja. Vanessa, entre lágrimas, expresó sus dudas pero finalmente descartó abandonar la casa: «No». Su esposo, Javi, también compartió sus sentimientos, reconociendo que estos días han sido devastadores: «Ahora bien, más tranquilo. Pero estos dos días no sabía si cortarme las venas». Aunque su amor sigue presente, ambos admiten que el daño que se hacen mutuamente a veces les lleva a cuestionar su relación.

El clímax llegó cuando Vanessa rompió en llanto en pleno directo, repitiendo que deseaba marcharse: «Estoy cansada de ser la mala malísima, me quiero ir a mi casa». Sin embargo, con paciencia, tanto Ion como Javi lograron calmarla, reconduciendo la conversación hacia un momento más ligero. Al final, incluso Vanessa volvió a sonreír mientras entonaban una canción en un gesto de alivio temporal.

Un respiro momentáneo. El desafío continúa.

Aunque la crisis parece haber encontrado un respiro, la relación de Vanessa y Javi está lejos de resolverse. Lo ocurrido en Guadalix no solo refleja los desafíos de la convivencia bajo presión, sino también los conflictos acumulados durante años. La incógnita de si esta experiencia será su punto final o un nuevo comienzo sigue en el aire. ¿Podrán encontrar una solución o marcará esto el cierre definitivo de su historia de amor? El tiempo dirá.