Una mujer obesa pierde 80 kilos y acaba casándose con su entrenador personal

La fuerza voluntad es una herramienta esencial con la capacidad de cambiar la vida de las personas. Si alguien lo sabe bien, es Sara Magnusson Backström, de 37 años y natural de  Gotemburgo, Suecia. Tras luchar durante décadas contra la obesidad consiguió, literalmente, cambiar la balanza y adelgazar más de 80 kilos.

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Los problemas con el peso de Sara comenzó con 19 años tras dar a luz a su primer hijo. Y es que durante el postparto se enganchó a la comida rápida.

Una costumbre dietética que le acompañó durante casi dos décadas, y que la hizo llegar a pesar hasta 146 kilos.

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Según recoge el Daily Mail, el consumo masivo de comida basura terminó cuando, junto a su antiguo novio, fue a comprar muebles para el jardín. Cuando los probó, ocurrió algo que cambió su vida por completo:

“Me fui a sentar en una silla y se rompió. Fue muy humillante y me devastó. Fue en ese momento cuando decidí que tenía que hacer algo con mi peso.”

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Después de haber perdido nada más y nada menos que 80 kilos, se casó con Fredrik Magnusson el verano pasado después de haber estado entrenando con él durante 10 meses. La madre ahora luce su cuerpazo en su cuenta de Instagram, donde ya tiene más de 12.000 seguidores.

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Para poder organizar su día a día, Sara debe ir al gimnasio muy temprano seis días a la semana, junto con un par de sesiones adicionales por las tardes.

“He cambiado todas mis temas, de solo perder peso a además hacer crecer mis músculos y ganar fuerza. Después de algún tiempo mi entrenamiento se vuelve más divertido y hoy en día me encanta. Ahora veo mi entrenamiento como un estilo de vida en vez de como algo que tengo que hacer.”

El gimnasio ahora mismo es parte de sus vidas, y en el trayecto se ha convertido en una persona más feliz y más positiva

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¿Qué os parece a vosotros? Contádnoslo en los comentarios.

Por cierto, esta chica se come 10 potitos al día, y dice que todos los obesos deberían hacerlo también.