
Una mujer gana dinero alquilando su cama a extraños
Monique Jeremiah, una mujer de 36 años de Australia, ha encontrado una forma inusual de obtener ingresos extra: el ‘Hot bedding’. Se trata de una práctica donde comparte su cama con desconocidos que le pagan por pasar la noche junto a ella. Monique asegura que gana unos 583 euros al mes con esta actividad, que le permite tener compañía sin compromiso.
¿Qué es el ‘Hot bedding’ y cómo funciona?
El ‘Hot bedding’ consiste en alquilar el otro lado de la cama a personas que buscan un lugar donde dormir. Monique explica que es una opción excelente para los que son capaces de desconectarse emocionalmente y dormir al lado de otra persona de forma totalmente respetuosa y sin ataduras. “Es la situación perfecta, especialmente si eres sapiosexual, como yo, y prefieres el compañerismo al físico”, dice.
Los requisitos y las ventajas del ‘Hot bedding’
Para practicar el ‘Hot bedding’, Monique señala que se necesitan dos personas que respeten el espacio, los valores y los límites de cada uno. “Es como compartir una habitación con dos camas; sin embargo, duermen juntos en la misma cama, por lo que definitivamente necesitas una cama grande y mucho espacio en la habitación para que valga la pena”, afirma. Monique destaca que esta práctica le ha permitido conocer gente interesante y tener conversaciones estimulantes.
El motivo por el que Monique empezó a hacer ‘Hot bedding’
Monique cuenta que decidió dar un giro a su vida cuando se quedó soltera al comienzo de la pandemia del Covid-19 y cuando el negocio donde trabajaba colapsó como resultado del virus. También descubrió que su carrera docente se había vuelto repentinamente insatisfactoria cuando las clases comenzaron a ser de manera ‘online’. “Mi vida estaba literalmente implosionando más allá de mi control. Sabía que mi única opción era innovar y pensar fuera de lo común, y así fue como decidí practicar ‘Hot bedding’”, revela.
Los planes de futuro de Monique
Monique confiesa que está disfrutando de la experiencia del ‘Hot bedding’, además de ser un éxito rotundo, y que tiene previsto aumentar los precios a 150 euros por semana, debido al aumento del coste de vida en Australia. “Mi habitación sigue siendo hermosa y cómoda, del tamaño de una suite de hotel de cinco estrellas”, asegura.