Una fotógrafa borra todas las imágenes de una boda por las malas formas que recibió del novio

La profesional afirma que el hombre amenazó con no pagarla cuando pidió tomarse un descanso.

«Una imagen vale más que mil palabras…», sostiene un dicho popular. Se refiere al poder que tiene el lenguaje visual o el no verbal: la fotografía puede llegar a expresar sentimientos, mostrar la actualidad o sencillamente, capturar un momento único.

Por ese motivo la gente le da tanta importancia a las fotos del día de su boda. Será uno de los días más especiales de su vida y de la de su pareja, y por tanto debe ser capturado con miles de imágenes que valdrán más que miles de millones de palabras.

Tiempo más tarde, solo tendremos que mirar las fotografías y estas nos trasladarán hasta el icónico momento del «sí quiero», los primeros pasos del primer baile de los recién casados, o también, la entrega del ramo de novia a familiares y amigos más cercanos.

Para que todo esto ocurra, es importante que exista sintonía entre el profesional encargado de las fotografías y los novios. Algo que saben muy bien nuestros protagonistas.

Una fotógrafa se ha tomado una particular venganza en una boda para la que fue contratada. Después del trato vejatorio que recibió por parte del novio, decidió todas las imágenes que tomó del evento y dejarles sin un recuerdo de uno de los días más especiales.

«¿Soy una mala persona por haber borrado todas las fotos delante suya?»

La mujer explicó la historia y justificó su postura a través de la red social Reddit. Según la profesional, empezó a las once de la mañana, siguiendo un recorrido junto a la novia y reconociendo que todo marchaba bien en aquel momento. Sin embargo, durante la tarde comenzaron los problemas.

Se quejó de que no le habían guardado ningún sitio en el banquete, y de que el novio ni siquiera la dejó parar para comer o tomar un descanso: «La peor parte fue que no me daban un solo vaso de agua. Encima hacía mucho calor, por encima de 40 grados, y no había aire acondicionado», escribió en la publicación.

De hecho, la fotógrafa le pidió al hombre tomarse un descanso de 20 minutos. Este se negó, amenazando con no pagarla. La reacción inmediata de ella fue, delante del novio, borrar las fotografías que tenía guardadas y marcharse de la boda.