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Un soltero es criticado por rechazar a su cita en ‘First Dates’ por su físico: «Es muy grande, de un tamaño que no va conmigo»

First Dates se ha consolidado como uno de los espacios más populares de la televisión actual. Sus peculiares citas a ciegas y el enfoque desenfadado lo han llevado a convertirse en el dating show de mayor éxito en nuestro país.

En la entrega de este miércoles, Carlos Sobera fue testigo de la llegada de un participante que no pasó desapercibido: un soltero con una personalidad que dejó marca en el restaurante del amor.

Una entrada con estilo muy personal

José Miguel, zaragozano de 50 años, hizo su entrada con una estética llamativa y un discurso muy seguro. “Me he teñido de rubio porque tengo una cana ceniza que no la soporto. Tuve mechas rubias en mi juventud y me gusta mucho el rollo surfero. Como no soy calvo me gusta llevar el pelo largo. Soy rockero y me siento poderoso con mi melena”, afirmaba con desparpajo.

El soltero dejó claro que su familia es una parte fundamental de su vida: “Mis hijos son mis personas favoritas. Me caen súper bien, el mayor es de una manera y el menor de otra. Imagina que te tocan unos hijos que te caen mal. Necesito a mi lado una persona que tenga hijos, para que me entienda mejor”.

Una cita entre padres

La mujer que tendría la oportunidad de conocer a José Miguel fue Arantxa, también de Zaragoza, con 45 años. Ella también subrayó la importancia de la maternidad en su vida. “Hay veces, que la gente que no tiene hijos no llega a entender el porqué se ponen malos y te fastidian una salida. Es decir, son las circunstancias de los hijos”, compartía al presentarse. “Soy una mujer con muchísimas ganas de vivir la vida, de disfrutarla, de enamorar y que me enamoren, de sentir… porque la vida son cuatro días”, añadía Arantxa, dejando ver su actitud vitalista.

Al encontrarse por primera vez, José Miguel no pudo evitar comentar lo que le impresionó de su cita. “Arantxa es muy grande, tiene un tamaño muy grande. Yo soy muy grande y me he quedado pequeñito a su lado”, reconocía sorprendido. Por su parte, Arantxa también tuvo una primera impresión algo crítica. “Ese pelo rubio ahí de bote creo que no le queda bien. Busco un moreno y me ha venido un rubio platino”, señaló sin rodeos.

Compatibilidad complicada

La química entre ambos no terminaba de surgir. “Arantxa es guapa pero es muy grande, es un tamaño que no va conmigo”, volvía a decir José Miguel sobre su acompañante. “No he sentido ningún tipo de atracción. No es una persona que te eche para atrás porque es educada y buena persona. No tendría ningún problema en ir a cualquier sitio con ella”.

También se dieron cuenta de que compartían pocos gustos. “Súper simpática pero no tenemos nada absolutamente en común”, concluía él tras hablar de música con su cita.

Detalles que marcan

Arantxa, por su parte, no quedó convencida con el estilo de vestir de José Miguel. “Odio el chándal, para el gimnasio y poco más. Cuesta nada ponerse un vaquero e ir arreglado”, criticaba.

Él tampoco se cortó al expresar lo que pensaba: “No serías el estándar de lo que a mí me gusta físicamente. La altura me ha sorprendido. Con mi 1,83 no me ha pasado nunca de encontrarme una mujer así”.

Reconocimiento mutuo, pero sin amor

Pese a las diferencias, José Miguel destacó el carácter de Arantxa: “Me parece una mujer muy luchadora, me ha dado esa sensación”, afirmaba con respeto.

Y aunque la cita se desarrolló en un ambiente agradable, ambos tenían clara la conclusión. “La cita ha sido agradable, hemos estado cómodos y con temas de conversación”, resumía ella.

Decisión final: caminos separados

La resolución no trajo sorpresas. “Lamentablemente, no tendría una segunda cita. En otro momento será”, sentenciaba Arantxa, tajante.

José Miguel coincidía: “No tendría una cita como pareja, sí para tomar una cerveza y echar unas risas. Como pareja no tenemos nada en común ni buscamos lo mismo”.