Un restaurante de París deja entrar a perros, pero no a banqueros

En París hay sitios de lo más bizarros, y extraños. Pero con un toque francés, todo es mejor. Y lo extravagante ahora está de moda.

Por eso, Alexandre Callet ha hecho un nuevo concepto de restaurante: uno en el que puedas pasar con tu mejor amigo, tu perro. Y lo mejor de todo es que es tan cómodo que no deja entrar al mayor enemigo de las personas: los banqueros.

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Ciertamente, es muy curioso, porque… ¿qué pasa si un banquero quiere entrar con su perro? Pues lo que solía pasar, pero a la inversa: el banquero se queda fuera esperando. Puede parecer muy cruel, pero claro, a todo aquel que no sea banquero, le hace mucha gracia.

Todo tiene su lógica, y es que cuando en 2008, un joven Alexandre Callet quiso abrir su primer restaurante, se encontró con muchas negativas por parte de los banqueros. A pesar de ello, el hostelero pudo salir adelante, y consiguió que su restaurante saliese en la Guía Michelín.

Decide entonces abrir un segundo restaurante, y volvió a pedir al banco dinero. Se suponía que como el primer negocio iba bien, lo del préstamo era una mera formalidad, porque evidentemente, sí que tenía un colchón económico. El banco le volvió a negar el préstamo de 70.000 €. Y no solo un banco, sino ocho.

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Así que el tema del segundo restaurante ha quedado un poco en suspenso, por culpa de los banqueros. A cambio, permite la entrada de esta especie a su restaurante… a cambio de la módica cantidad de 70.000 €, comida no incluida, por ser el importe que le negaron.

Ojo, que si de verdad hay algún banquero caritativo que pagase eso, Alexandre admitió que el dinero lo donaría a sus empleados. Y para estas cosas sirve el derecho de admisión.