Un patito ha sido criado por un búho, y las fotos son adorables

Recientemente, la artista y fotógrafa Laurie Wolf se encontraba en su patio trasero en Florida, inspeccionando todas las pajareras que ella y su familia habían colgado. Pero para su sorpresa, vio a una madre pato de Carolina moviendo su huevo.

“La madre pato sacó el nido de una de las pajareras y voló hacia otra con el huevo en el pico. Creemos que lo hizo porque el nido había sido asaltado, y había cáscaras de huevo al pie del pino donde está la pajarera”, relató Laurie.

“Uno o dos días después de ver eso, un autillo (un tipo de búho pequeño) se mudó a esa parajera”, dijo. Un mes después, apareció el patito junto al autillo en la pajarera. “Ver al patito junto al autillo es de lo más increíble que haya visto. Aún me cuesta creerlo”, relató

“Estoy segura de que el autillo incubó el huevo de pato, porque estuvo en la pajarera todo un mes”, contó. Laurie estaba preocupada porque el autillo, ave predadora, se comiera al patito, así que contactó con un experto: resultó tener razón, y un santuario de fauna de la zona accedió a cuidar al patito si Laurie se lo llevaba.

Sin embargo, cuando Laurie se acercó, este saltó de la pajarera y corrió al estanque cercano.

“Un poco después, el patito estaba en el agujero, llamando a sus padres. Creemos que se escuharon, porque de repente salió de la caja y salió volando a la valla y al estanque del vecino, donde solían estar los patos.

También hemos visto una pata de Carolina, hace 3 o 4 semanas sacó un huevo de una pajarera que había sido asaltada y lo metió en esta otra.

La perdimos en la arboleda y no quisimos molestarla. Pero creemos que lo dejó en esa pajarera y el autillo lo empolló.”

Laurie y su familia no han vuelto a ver al patito. “El estanque cercano es propiedad del vecino, y está bastante escondido”, dijo.

Según National Geographic, los patos de Carolina pueden convivir con este tipo de autillos. “No es algo común, pero ciertamente ocurre,” contó Christian Artuso, directos de Bird Studies Canadá en Manitoba, que observó algo similar en 2005 cuando estudiaba a los autillos para su doctorado.

Se sabe que los patos de Carolina practican el parasitismo de puesta. Esto significa que los padres a veces ponen un huevo o dos en nidos ajenos, que pueden ser de otro pato de Carolina o de otra especie emparentada.

“Si pones tus huevos en distintos nidos, la oportunidad de propagar tus genes aumenta ligeramente, sobre todo si pierdes tus propios huevos a causa de un depredador.”

“Sabemos que esto ocurre, pero no sabemos con qué frecuencia. Así que me alegra haber visto otro ejemplo de ello”, concluyó Artuso.

La gente tuvo mucho que decir al respecto:

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