Un hotel triunfa con esta genial respuesta a un usuario que se quejó por los colchones

Graciosos, simpáticos, ágiles de reflejos, que sepan conectar con su público… Estos son algunos de los requisitos fundamentales de un buen community manager, cada día más importantes para las marcas, aunque generalmente se habla más de ellos cuando meten la pata que cuando aciertan. Especialmente cuando tiene que lidiar con los comentarios y quejas de los internautas, lo idea es que se trate de una persona que tenga mucha inteligencia emocional y además de resolver dudas o problemas, sepa aceptar las críticas de manera constructiva

O no: también puede ser como aquella trabajadora de una pensión situada en Zaragoza que se convirtió un fenómeno viral por su honestidad brutal… y por tener la mecha muy corta. O el último ejemplo que ha conquistado las redes: el del Hotel Restaurante Landaben, de Pamplona, que lo ha petado gracias a la respuesta que dio a un supuesto cliente que se quejó en Google de que “la cama supletoria no tenía un colchón adecuado.

Y decimos “supuesto cliente” por una razón: el Landaben lleva 30 años funcionando como restaurante… pero no abrirá su hotel hasta dentro de dos o tres semanas. Por ese motivo, es fácil suponer que la crítica no corresponde a un usuario real, sino a un competidor que quiere empañar su reputación.

Esta ha sido la aplaudida respuesta del establecimiento:

“Antes de denunciar esta reseña como falsa, asumiendo que es posible que Google no la elimine, nos gustaría aclarar que es usted un adelantado a su tiempo.

El Hotel Landaben todavía no ha abierto sus puertas y ya está usted probando sus camas con una antelación de tres semanas.

Aprovechando esta paradójica situación nos encantaría conocer más detalles sobre su pasada futura estancia, de este modo podremos prevenir y solucionar las posibles incidencias el día que inauguremos el Hotel Landaben.

A este respecto, tenemos particular interés en saber si la decoración será de su agrado o no le gustó; así como si el servicio de WiFi fue correcto o dará problemas.

Hay, por supuesto, más preguntas que nos gustaría hacerle (apuestas, lotería, catástrofes naturales…), pero existe un riesgo terrible de romper la cadena lógico-temporal de nuestras vidas si conocemos con antelación aquellos hechos cruciales de nuestro devenir. Así pues, mantengámonos en ascuas.

Sin otro particular, reciba un cordial saludo de todo nuestro personal, que estará encantado de saludarle el día de la inauguración, siempre y cuando no llegue usted muy pronto.

Atentamente,

Hotel Restaurante Landaben. Ahora y siempre; en ese orden.”

¡Bravo! Un ejemplo perfecto de cómo convertir una mala opinión en una potente campaña publicitaria.

¿Qué os parece a vosotros? Contádnoslo en los comentarios.

Por cierto, otro que lo peta mucho: presumes de robar una jarra del 100 Montaditos… y su community manager te responde así.