Cuando todo se detiene.
Algunas noticias sacuden con tal intensidad que cuesta encontrar palabras. No por su espectacularidad, sino por lo inesperado, lo humano, lo frágil. A veces, una sola noche basta para trastocar la vida de una familia y estremecer a toda una comunidad. No hay preparación posible para ciertos golpes.

En Muiños, una localidad ourensana, la noche del miércoles se tiñó de una tristeza repentina que aún hoy cuesta asimilar. Todo comenzó con un accidente en una carretera comarcal, de esos que parecen improbables hasta que ocurren. Lo que debía ser un trayecto más, rutinario, terminó marcando el destino de dos personas.
Una mujer de 51 años, vecina de Requiás, conducía su Citroën Saxo por la carretera OU-1205 cuando su vehículo impactó de frente contra una furgoneta Opel Combo. Eran las once de la noche. El golpe fue devastador.
Un doble adiós.
El siniestro ocurrió a la altura de Porqueirós, en el kilómetro cinco de la vía. Hasta allí se desplazaron equipos de emergencia: Urxencias Sanitarias de Galicia-061, miembros del GES de Muíños y la Guardia Civil de Tráfico. La mujer quedó atrapada en el interior del coche, por lo que fue necesaria su excarcelación.
Los servicios sanitarios no pudieron hacer nada para salvar su vida. Mientras intentaban reanimarla, otro hecho dramático tuvo lugar a escasos metros. Su marido, que llegó poco después al lugar del accidente, sufrió un paro cardíaco al conocer lo sucedido. Tampoco él pudo ser reanimado.
El impacto emocional de esta tragedia es difícil de describir. Se trata de una cadena de acontecimientos que se encadenaron con una velocidad y crudeza sobrecogedoras, dejando a todo un pueblo sumido en el desconcierto.
Una investigación en marcha.
La Guardia Civil confirmó horas después la detención del conductor del Opel Combo, un hombre de 40 años, vecino de Calvos de Randín. Las primeras pesquisas apuntan a que invadió el carril contrario, provocando el impacto frontal. Tras el accidente, fue trasladado al Complejo Hospitalario Universitario de Ourense.
#AXEGAInforma dun accidente cunha persoa falecida
OU-1205, Porqueirós, #Muíños▶️O vehículo no que viaxaba saíuse da vía
▶️ Quen alertou ao 112 foi o seu acompañante
▶️Foi necesaria a excarceraciónUrxencias Sanitarias de Galicia-061, GES de Muíños, Garda Civil de Tráfico pic.twitter.com/yQmKhI75Oo
— 112 Galicia (@112Galicia) December 3, 2025
En el hospital, al practicársele las pruebas de alcoholemia, los resultados fueron positivos: 0,64 y 0,58 mg/l. Se le imputa un delito de homicidio por imprudencia grave, además de otro por conducción bajo los efectos del alcohol. El Equipo de Investigación de Siniestros Viales (EIS) de Ourense instruye las diligencias.
Está previsto que el detenido pase a disposición judicial en el Juzgado de Instrucción de Bande. Las autoridades continúan recabando datos para esclarecer todos los detalles de lo ocurrido.
El peso del silencio.
La magnitud humana de esta tragedia ha dejado sin aliento a vecinos, equipos de emergencia y autoridades locales. No es solo una pérdida, sino dos que se entrelazan en un mismo instante, bajo circunstancias que parecen imposibles de asimilar. No hay palabras suficientes para encerrar lo que esta historia deja tras de sí.
Solo queda un silencio denso, cargado de preguntas, de incredulidad y de dolor compartido. En Requiás y Muiños, el tiempo se ha detenido. La noticia ha recorrido Galicia entera y ha calado profundamente. Porque no se trata solo de un hecho, sino de vidas truncadas, de una comunidad entera acompañando en el desconsuelo. Una noche que nadie podrá olvidar.