web analytics

«Tiene otra familia en…»: Raquel Mosquera ya no oculta la verdad sobre su marido, en prisión en Francia, y deja a todos sin aliento

Una historia bajo los focos.

Raquel Mosquera volvió a sentarse en un plató en un momento especialmente delicado de su vida personal. La peluquera decidió hablar para cerrar rumores y aportar claridad a una situación que llevaba meses generando comentarios. Su aparición no fue casual ni improvisada, sino una respuesta directa a las versiones que circulaban. Con serenidad, quiso ofrecer un relato propio y sin intermediarios.

Raquel Mosquera es una empresaria conocida desde hace años por su trabajo en el mundo de la estética y por su presencia habitual en medios de comunicación. Su trayectoria profesional se ha desarrollado entre salones de belleza, entrevistas y momentos de gran exposición pública. A lo largo del tiempo, ha aprendido a convivir con la atención mediática sin dejar de lado su faceta más familiar. Esa dualidad entre personaje público y madre es una constante en su vida.

Más allá de los titulares, Mosquera se define como una mujer trabajadora y perseverante. Ha hablado en numerosas ocasiones de la importancia de sacar adelante a los suyos con esfuerzo diario. Su nombre suele aparecer ligado tanto a su profesión como a episodios personales que han despertado interés social. Esa combinación ha hecho que su figura sea reconocible para varias generaciones.

En el centro de su vida está también su familia, a la que intenta proteger del ruido exterior. La peluquera ha insistido siempre en marcar límites cuando siente que se traspasan ciertas líneas. Esa actitud explica por qué decide intervenir públicamente en momentos concretos. Para ella, dar explicaciones no es un gesto gratuito, sino una necesidad cuando están en juego su reputación y la tranquilidad de los suyos.

Rumores, versiones y respuestas.

Hace unos meses, un programa televisivo difundió una información sensible tras consultar con personas del entorno de la peluquera. El periodista Kike Calleja fue quien trasladó lo que había escuchado de los vecinos: «Me cuentan que hace cuatro meses que no ven a Isi, y eso es porque lleva ese tiempo privado de libertad en Francia». La frase se expandió rápidamente y dio lugar a múltiples interpretaciones. Desde ese momento, el nombre de Mosquera volvió al centro del debate.

A esa conversación se sumaron declaraciones de Mara de Castro en otro espacio televisivo. Sus palabras fueron directas y no pasaron desapercibidas: “Isi tiene su familia en su país también. Isi es infiel, ha sido infiel a Raquel. Y estás con una mujer española aquí teniendo tu familia ahí. La misma Raquel lo tapa”. Estas afirmaciones reavivaron viejas tensiones y colocaron a la peluquera en una posición incómoda. El impacto mediático fue inmediato.

Mosquera no tardó en reaccionar y lo hizo con firmeza. Visiblemente afectada, explicó cómo esos comentarios alcanzaban incluso a su hijo. “Mi hijo Romeo me preguntó hoy cómo es eso de que su padre tiene otra familia en Nigeria. ¡Una innombrable, impresentable y sinvergüenza que no conozco de nada se quiere subir al carro! Le permitieron que dijera todo tipo de barbaridades sin demostrar nada. La persona que acusa o inventa algo de alguien tiene que demostrarlo”, afirmó. Para ella, era imprescindible poner límites claros.

La versión definitiva y la reacción pública.

Semanas después, la peluquera regresó a televisión para confirmar la situación y explicar lo que sabía hasta ese momento. Reconoció su preocupación y admitió que durante un tiempo desconocía los motivos concretos de la detención: «Mi marido, en el restaurante, tiene su negocio. Ni yo me meto en su negocio ni él en los míos. Él me decía que viajaba, y sin más. Yo no conozco los motivos de la detención». Aquella intervención dejó ver a una mujer desbordada por la incertidumbre. Aun así, se comprometió a contar la verdad cuando la conociera.

En su última aparición cumplió esa promesa y habló con franqueza desde el inicio. «Os prometí que cuando supiese algo de mi marido vendría y os lo contaría. Y, así es, aquí estoy y con todo el dolor de mi corazón tengo que decir que mi marido Isi fue detenido por tema relacionado con draga», declaró ante los colaboradores.

Más adelante, detalló su versión de los hechos y negó cualquier dedicación habitual a actividades ilegales: «Lo que ha pasado es que ha sido la típica persona mula. Ha podido correr el riesgo, que por eso si he llorado y sufrido, y todavía cada vez que lo pienso, porque ha podido abrirse cualquier cosa y jugarse la vida, y eso es bastante serio». También expresó su convicción de que pudo tratarse de una situación puntual y explicó sus razones con claridad.

Tras estas palabras, las redes sociales se llenaron de mensajes y debates. Algunos seguidores mostraron apoyo incondicional a la peluquera y destacaron su valentía al dar la cara. Otros, en cambio, se mostraron más críticos y cuestionaron algunos aspectos de su relato. El resultado ha sido un escenario digital marcado por opiniones enfrentadas y una fuerte división entre quienes la defienden y quienes dudan de su versión.