El hijo de Rodolfo Sancho, acusado en Tailandia.
El asesinato de Edwin Arrieta, un joven colombiano de 25 años, a manos de su novio Daniel Sancho, hijo del conocido actor español Rodolfo Sancho, ha sacudido a la opinión pública española. El suceso ocurrió el pasado sábado en la isla de Koh Samui, en Tailandia, donde la pareja residía desde hacía unos meses. Según las autoridades tailandesas, Daniel Sancho confesó haber matado a Edwin Arrieta tras una discusión.

El caso ha despertado el interés de los medios de comunicación españoles, que han dedicado amplios espacios informativos y de entretenimiento al crimen. Desde la mañana hasta la tarde, todas las cadenas de televisión en España han ofrecido reportajes, entrevistas, testimonios y análisis sobre un hecho que, de momento, parece no tener un final claro.
Daniel Sancho confesó haber cometido el crimen y explicó su versión de los hechos a la agencia EFE y a una periodista de ‘El programa del verano’. Según él, Edwin le amenazaba con difundir imágenes comprometidas suyas si rompía con él. El lunes, el hijo de Rodolfo Sancho ingresó en la cárcel de Koh Samui, donde espera a que se resuelva su situación.

Un giro inesperado en la investigación.
La policía tailandesa anunció este miércoles que tenía pruebas suficientes para acusar a Daniel Sancho de asesinato premeditado, un delito que puede ser castigado con la pena de muerte o la cadena perpetua en Tailandia. Sin embargo, unas horas después, ‘Espejo Público’ reveló una información exclusiva que podría cambiar el rumbo del caso.

Según el corresponsal del programa en Tailandia, Adrián Foncillas, la policía habría encontrado amenazas de muerte de Edwin a Daniel en el teléfono de este último. «Nos han dicho aquí que en los chat que han recuperado del teléfono de Daniel también se lee a Edwin amenazando con matarle si decide romper con él», afirmó Foncillas.
Esta nueva evidencia podría suponer un atenuante para Daniel Sancho, que podría alegar legítima defensa o miedo insuperable. De momento, el joven sigue en prisión a la espera de que se aclare su situación legal. Su padre, Rodolfo Sancho, no ha hecho ninguna declaración pública al respecto.