Tener que decirle a vuestro vecino que le escucháis cagar tiene que ser muy complicado

A veces las comunidades de vecinos viven en armonía. Todavía recordamos cuando la tuitera @Nuria_Gmz publicó en la red social la historia de una vecina que se marchó de vacaciones y dejó a su mascota, Pesesín, al cuidado de —todos— sus vecinos. Pero, desgraciadamente, es la excepción que confirma la regla.

Porque lo normal es que surjan roces por cosas como poner la música demasiado alta… o hacer tanto ruido durante el acto que los vecinos acaban llamando la atención a través de esos carteles de comunidad de vecino que tanta gracia nos hacen. A veces, son esas misteriosas canicas que nuestros vecinos de arriba dejan caer por las noches, y a las que por fin encontramos explicación.

De ruidos va la cosa: ¿cómo le diríais a un vecino que le escucháis cagar? Pues según esta conversación de chat imaginada por Querido Antonio —guionista, ilustrador, autor de libros, realizador de videoclips, informático… y la cabeza pensante detrás de los vídeos manipulados de El Intermedio—, puede que la cosa no vaya tan mal como esperáis.

Atentos, porque no tiene desperdicio:

Por cierto, que si está no es la mejor amenaza a unos vecinos de la historia, está muy cerca.

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