Temor por Lucía, la niña de 15 desaparecida: anoche llamó a su madre pidiendo ayuda

Otra persona cortó la llamada.

El caso de una niña de 15 años desaparecida desde el lunes en la Pobla Farnals, en Valencia, ha dado un siniestro giro. Según desvela La Información, la madre de la menor recibió una inquietante llamada de su hija.

La comunicación, realizada desde un número oculto, ha puesto en alerta a la familia. Sobre las 21:15, la madre de esta chica desaparecida recibió una llamada desde un número oculto. Al otro lado de la línea pudo escuchar a su hija, con la que pudo hablar durante 2 minutos y 46 segundos.

“Estaba muy rara”, desveló su madre, que además aseguró que otra persona que estaba con ella cortó la llamada. Según ha contado la madre, su hija le dijo que se sentía muy mal y que fuera a recogerla, “pero no me llegó a decir el sitio donde estaba ni con quién”.

Tras esta breve comunicación, una tercera persona cortó la comunicación. Pero posteriormente hubo más llamadas aún más inquietantes.

Más llamadas desde número oculto.

La menor solo pudo confirmarle a su madre que estaba en Valencia. Después de esta llamada hubo otras, también desde un número oculto. Cuando descolgaba solo se oía una respiración al otro lado. La información ya está en manos de la Guardia Civil, y es que muy inquietante, haciendo temer que la niña esté en peligro.

La madre se puso en contacto con la Guardia Civil de Massamagrell, que está al mando de la investigación. Con todos los datos tratan de descubrir la localización de la llamada, ya que alguien podría estar reteniendo a la menor. De momento todas las hipótesis siguen abiertas.

La adolescente fue víctima de acoso escolar, y había estado en tratamiento psicológico. Ahora se encontraba mejor, motivo por el cual su familia no cree que se haya ido por voluntad propia, y la llamada de anoche confirmaría que está retenida por alguien.

La última vez que la vieron.

La última vez que la madre habló con su hija «con normalidad» fue el pasado lunes a las 13:30 horas, a través de una videollamada para ver como estaba. En esos momentos la adolescente estaba en su casa, y le dijo a su madre que no tenía mucha hambre, pero que se iba a hacer una lasaña.

Por la tarde, nadie de su entorno volvió a tener noticias de ella y a partir de las 17:30 horas su móvil aparece apagado. Los padres de la menor, preocupados, hablaron con sus amigos pero no obtuvieron nada relevante, así que denunciaron su desaparición en el cuartel de la Guardia Civil de Massamagrell.

La adolescente estaba superando sus problemas de bullying, y en los últimos días la veían más animada. Algunos amigos suyos explicaron a los medios que el día anterior habían estado jugando juntos al fútbol. La menor desaparecida se había quedado en casa el lunes por la mañana porque estaba enferma.

Sus padres se fueron a trabajar, y al mediodía su madre la llamó para ver cómo estaba. «Cuando llegué por la tarde de trabajar, la niña ya no estaba», contó. «Estaban las luces encendidas y pensé que había salido a pasear al perro».

Pero el animal estaba en casa, y tras ver que no respondía a las llamadas ni mensajes, empezaron a preocuparse. Su temor aumentó cuando al anochecer empezaron a recibir llamadas desde el número oculto. «Era su voz pero parecía como drogada», contó su madre. La policía está a la espera de la orden del juez para poder rastrear las llamadas hechas al móvil de la madre.