Máxima tensión en ‘Supervivientes’.
La noche del jueves se vivió una nueva gala de ‘Supervivientes 2023’, el reality show más exitoso de la televisión española. El programa presentado por Jorge Javier Vázquez contó con momentos de tensión, emoción y sorpresa, especialmente en el momento de la expulsión.

Una de las pruebas más esperadas por los supervivientes es la de la recompensa, que les permite disfrutar de un manjar que rompe con la monotonía de su dieta. En esta ocasión, el premio era una pizza gigante con diferentes sabores, que solo dos concursantes podrían degustar. Raquel Arias y Adara se impusieron en el juego y se ganaron el derecho a elegir entre las porciones. Pero no todo era tan fácil, ya que algunas de las porciones venían acompañadas de una tablilla con un mensaje secreto que podía cambiar las reglas del juego.
Raquel fue la primera en escoger, ya que había completado la prueba en menos tiempo que Adara. La superviviente se decantó por una porción de jamón y queso y se llevó una grata sorpresa al ver que podía quedársela. Adara tuvo menos suerte y le tocó una porción que tenía que regalar a otro compañero. La superviviente no lo dudó y se la dio a Jonan, su gran amigo en la isla: “Para mi bebé”, le dijo con cariño.
Raquel volvió a elegir y se hizo con otra porción de pizza, esta vez de chocolate. La superviviente estaba encantada con su elección y decidió plantarse. Adara siguió buscando su porción y encontró una de carbonara que pudo quedarse. Sin embargo, en su siguiente intento volvió a tocarle una porción para regalar. Adara se puso a bailar con la pizza en la mano y se la entregó a Alma, otra de sus amigas. Alma se mostró muy agradecida, mientras que Asraf se quedó con cara de decepción.
Los supervivientes se trasladaron a la Palapa para seguir con la gala. Allí pudimos ver a Adara llorando y a Asraf tratando de consolarla: “Pensaba que iba a poder repartir más”, se lamentaba ella mientras pedía perdón. “Que yo no dudo de ti, Adara, que yo no dudo de tu palabra, que yo te creo”, le tranquilizaba él.
Jorge Javier intervino para preguntarle a Asraf qué pasaba: “Adara se ha sentido mal, le he dicho que yo no estoy enfadado con ella, estoy enfadado por no comer, no con ella en sí. Se me pasa”, explicaba. “Yo lo siento muchísimo, es un momento de muchos nervios”, concluía Adara.
El momento de las expulsiones.
Tres eran los candidatos a abandonar la isla: Alma Bollo, la hija de la famosa colaboradora de ‘Sálvame’; Jonan, el influencer que arrasa en las redes sociales; y Diego, el amigo de Yaiza, la concursante expulsada la semana pasada por una polémica decisión.
Los tres nominados se enfrentaron al veredicto de la audiencia, que había estado votando durante toda la semana para salvar a su favorito. Jorge Javier Vázquez les comunicó el resultado con su habitual suspense y dramatismo. El primero en respirar aliviado fue Jonan, que recibió el apoyo mayoritario de los espectadores y se libró de la expulsión. El influencer no pudo contener su alegría y agradeció el cariño de sus seguidores: “Gracias a todo el mundo, a la gente que curra conmigo, a la gente que me apoya desde hace muchos años. A todos. Os quiero, sigo aquí a tope”, exclamó.
Se convierte en el nuevo eliminado de ‘Supervivientes 2023’.
La tensión se palpaba en el ambiente cuando solo quedaban Alma y Diego en la palestra. Ambos habían protagonizado algunos enfrentamientos en la isla y tenían sus defensores y detractores. Jorge Javier Vázquez anunció el nombre del segundo salvado de la noche: “Los espectadores de ‘Supervivientes 2023’ han decidido que el concursante salvado sea… ¡Alma!”. La joven se emocionó al saber que seguía en el concurso y abrazó a Jonan.
Diego se quedó solo y se convirtió en el nuevo eliminado de ‘Supervivientes 2023’. El concursante tuvo que despedirse de sus compañeros y enfrentarse a una nueva votación frente a Jaime Nava y Artur Dainèse, los dos exconcursantes que esperaban en el palafito para volver al concurso. Diego explicó las razones por las que creía que había sido expulsado.
“Creo que estaba haciendo un buen reality pero me vi involucrado en el conflicto del jueves pasado (expulsión de Yaiza). Quizá tendría que haber sido más claro, pero yo soy fiel a mis principios. Era la pareja de un amigo la que estaba en el conflicto y yo prefiero irme a mi casa antes que traicionar a un amigo”, dijo. “No me arrepiento, lo haría una y mil veces, creo que eso es lo que me ha perjudicado y me ha costado la expulsión”.
Antes de abandonar la isla, Diego tuvo que cumplir con una tradición del programa: dejar una ventaja o un lastre a dos de sus compañeros. El concursante eligió a Ginés como el beneficiado y a Adara como la perjudicada. El azar determinó que el lastre fuera el que se impusiera, lo que suponía una dificultad añadida para Adara en las pruebas y la convivencia. Sin embargo, la concursante sorprendió a todos con un gesto de generosidad y reconciliación. Se levantó de su sitio y se acercó a Diego para abrazarlo: “De corazón, me quedo con los momentos buenos que hemos pasado. Suerte”, le dijo con sinceridad.