Se filtran los sueldos de los concursantes de ‘MasterChef’, y otros secretos del programa que no han gustado nada a los espectadores

Después de nada más y nada menos que cuatro intensas horas de final, ya se sabe quién es el ganador de esta polémica quinta edición de MasterChef; tras conseguir vencer a Edurne, que se ha quedado con el tercer puesto, y a Nathan, Jorge se ha alzado con el título de ganador en una final que ha estado emocionante hasta el último momento.

El concursante lógicamente ha estallado de alegría al conocer el veredicto: se lleva 100.000 euros en metálico, además de estudios en el Basque Culinary Center, el trofeo que le acredita como ganador… y su propio libro de recetas para publicar. Tiene pendiente asimilar la victoria y ver cómo cambia su vida: “es tan importante esto para mí“.

El ex futbolista patinó con su postre, pero presentó un menú muy completo que conquistó el paladar del jurado allí presente. Para hacer el programa más especial el programa invitó el chef con más estrellas Michelin, Joël Robuchon, que participó en la cata de los platos y la valoración de los concursantes.

Ha sido la primera vez que MasterChef cuenta con una final a tres bandas. Después de haberse clasificado Edurne de manera directa en el anterior programa, han disputado una prueba contrarreloj y una de exterior para conseguir los nombres de los otros dos finalistas, Nathan y Jorge. Las dos concursantes que se han quedado a un paso de la final han sido Miri y Elena.

Así fue el momento de la decisión final:

Ya se especulaba con la victoria de Jorge desde hace unos días; al finalizar el programa anterior,
Televisión Española emitió, como siempre, un avance del siguiente, en este caso la gran final
. Y un detalle del mismo llevó a los espectadores a especular sobre el posible ganador… y acertaron.

Pero la filtración del ganador no es el único escándalo relacionado con MasterChef que se ha conocido en los últimos días: el sueldo y las vidas de los concursantes tras ser escogidos para participar en el programa está siendo objeto de escrutinio, y esto es lo que ha publicado El Mundo al respecto…

Por lo visto, los participantes viven tres meses completamente aislados en una casa a las afueras de Madrid. Una casa que consta de tres cuartos baños y habitaciones en las que se llegan a alojar hasta cinco concursantes a la vez, el resto comparten dos o tres.

El contacto exterior durante estos tres meses, donde los concursantes abandonan todo por un sueño, se resume en dos llamadas telefónicas de cinco minutos, o una de 10 a la semana y siempre bajo la tutela de algún miembro de producción. La confidencialidad es clave en un programa que, como sabréis, se emite meses después de haber sido grabado.

El salario que cobran durante los 3 meses en los que se graba el programa es de un poco más de 1.000 euros netos al mes. Sólo lo cobran durante esos 90 días, después el contrato no incluye ningún pago más. Evidentemente, se trata de una especie de quid pro quo porque al paso por el programa se le puede sacar mucho partido. Pero MasterChef sigue exprimiendo a los concursantes después de su paso por el programa.

Y es que el contrato obliga, según han contado algunos ex concursantes, a que durante los dos años siguientes a su participación MasterChef sea el dueño de sus derechos de imagen, embolsándose un 30% de lo que perciban… Y si a los dos años no comunicas que quieres cesar el contrato, éste se renueva automáticamente.

Este contrato “leonino” incluye además un contrato de confidencialidad que supone que si revelan algo tendrían que hacer frente a una sanción desorbitada —del orden de cinco ceros. Y las redes sociales de los concursantes son supervisadas por el programa, también.

Por cierto, que Silene ha denunciado que se ha sentido “maltratada” en MasterChef, y todo el mundo ha perdido la cabeza.

¿Qué os parece a vosotros? Contádnoslo en los comentarios.

Por cierto, que Miri enamora a sus seguidores con las imágenes que publica en su Instagram.