El Hormiguero no logra escapar de la polémica.
Pablo Motos y su equipo parecen no tener tregua con las controversias. En días recientes, ‘El Hormiguero’, el exitoso programa de Antena 3, se vio inmerso en un conflicto que no solo afectó su propia emisión, sino que cruzó las fronteras de los canales de televisión. Todo comenzó cuando el equipo de Motos tomó la inesperada decisión de suspender la entrevista con Jorge Martín que había sido anunciada en ‘La Revuelta’, el programa de TVE. Esta cancelación dejó a los productores del espacio de la cadena pública en un aprieto, obligándolos a improvisar y buscar alternativas para llenar el hueco en su emisión.

En un acto de improvisación admirable, el equipo de David Broncano en ‘La Revuelta’ optó por abordar la situación con honestidad. Informaron al público de lo ocurrido y, sin rodeos, emitieron un reportaje sobre ciervos que resultó ser más efectivo de lo que se esperaba. Contra todo pronóstico, la audiencia respondió positivamente, logrando que ‘La Revuelta’ quedara a tan solo unas décimas de superar a ‘El Hormiguero’ en la competencia directa por el share. Como dato curioso, la entrevista de Jorge Martín en TVE, finalmente emitida en otro contexto, atrajo una mayor audiencia que en su aparición original en Antena 3.
Este tipo de episodios demuestra lo competitivo y desafiante que puede ser el panorama televisivo actual. Sin embargo, cuando parecía que ‘El Hormiguero’ ya había pasado página de este incidente, una nueva polémica comenzó a ganar relevancia, esta vez protagonizada por un comentario del líder de Vox, Santiago Abascal, sobre su propia experiencia como invitado en el programa.
Santiago Abascal y la sombra de la censura en el plató.
En una entrevista reciente, Santiago Abascal sorprendió al revelar detalles inéditos de su paso por ‘El Hormiguero’, aportando una perspectiva diferente a lo que el público suele ver en pantalla. Según el político, poco después de ser presentado y mientras el programa entraba en una pausa publicitaria, Pablo Motos le comentó que su presencia había generado un interés sin precedentes: «Es la vez que más gente ha pedido venir al programa», relató Abascal. Sin embargo, lo que parecía un elogio pronto derivó en una situación inesperada cuando, según sus palabras, el público comenzó a corear «¡Presidente, presidente!» mientras él saludaba con timidez.
El ambiente en el plató, según Abascal, fue más tenso de lo que los espectadores pudieron imaginar. «La cara de Pablo Motos era de pavor», aseguró el político, quien también afirmó que el propio presentador pidió explícitamente que no se repitieran esas muestras de apoyo durante el resto del programa. Según Abascal, las instrucciones se cumplieron de manera rigurosa, y el público se mantuvo en silencio casi absoluto durante la emisión, algo que el político calificó como una anomalía en un programa que suele caracterizarse por su dinamismo y la interacción con los espectadores.
La anécdota de Abascal en El Hormiguero: “No dejaron al público aplaudir” pic.twitter.com/GNhBkKR2M8
— Wall Street Wolverine (@wallstwolverine) January 2, 2024
El relato de Abascal no dejó a nadie indiferente y reabrió el debate sobre la supuesta neutralidad de los medios en contextos políticos. Las palabras del líder de Vox, además, dejaron entrever un control más estricto del que se podría esperar en un programa de entretenimiento, lo que alimentó especulaciones y dio lugar a diversas interpretaciones sobre cómo se maneja la audiencia en ‘El Hormiguero’.
Un récord de audiencia entre luces y sombras.
A pesar de las controversias, la entrevista de Santiago Abascal en ‘El Hormiguero’ se consolidó como un hito en términos de audiencia. Con más de cuatro millones de espectadores, se posicionó como la tercera más vista en la historia del programa, solo por detrás de las protagonizadas por Isabel Pantoja y Bertín Osborne. La emisión dejó momentos curiosos, como el intercambio de pastillas para el dolor de cabeza entre Abascal y Motos, que dio pie a uno de los escasos aplausos permitidos por el equipo durante toda la grabación.

La combinación de récords de audiencia y críticas ha sido una constante en el programa de Pablo Motos, que sigue siendo un referente indiscutible de la televisión en España, aunque no exento de divisiones entre sus seguidores y detractores. Lo que queda claro es que ‘El Hormiguero’ continúa siendo un foco de atención, capaz de generar titulares tanto por sus logros como por las polémicas que parecen acompañarlo allá donde vaya. Una fórmula que, para bien o para mal, garantiza que el programa siga estando en el centro de todas las conversaciones.