Antonio David Flores: cinco años lejos de la televisión.
Hace cinco años, Antonio David Flores vivió uno de los momentos más críticos de su carrera cuando fue despedido fulminantemente de Telecinco tras la polémica por la emisión de ‘Rocío, contar la verdad para seguir viva’. La cadena tuvo que indemnizarle por vulnerar “su derecho fundamental al honor” después de rescindir su contrato de manera unilateral, un proceso que marcó un antes y un después en su vida profesional.

Desde entonces, Antonio David se ha mantenido en un segundo plano, alejado de los focos mientras que su familia continúa siendo habitual de los platós, mostrando un contraste evidente entre su silencio mediático y la presencia de su entorno cercano en la televisión.
La nueva vida de Antonio David.
El paso de Antonio David Flores por la televisión ha sido siempre por etapas, con largos periodos de ausencia que coinciden con momentos de gran exposición mediática. Tras abandonar el cuerpo de la Guardia Civil hace casi 30 años, entre 2000 y 2006 fue colaborador habitual de programas como ‘Crónicas marcianas’, ‘A tu lado’ o ‘El programa de Ana Rosa’.
Posteriormente se retiró durante cuatro años, regresando con ‘De buena ley’ y encadenando varios formatos hasta 2017, cuando volvió a desaparecer durante dos años. Su última aparición televisiva importante fue en ‘GH VIP 7’ en 2019, una racha que terminó abruptamente en 2021, convirtiéndose en su período más largo lejos de los platós. A pesar de rumores sobre un posible regreso a Telecinco, “La Razón” informó que Antonio David habría rechazado la oportunidad de contar su versión de la historia.

Actualmente, Antonio David ha encontrado un nuevo medio para mantener su presencia mediática: YouTube. Su canal acumula más de 145.000 suscriptores y publica varias piezas a la semana, manteniendo su estilo provocador y cercano a sus seguidores. Utiliza hashtags como “yo me rebelo” o “marea azul”, denominación que él mismo acuñó para referirse a su comunidad, en contraposición a la “marea fucsia” que apoyaba a Rocío Carrasco en 2021.
En sus vídeos comenta la actualidad y no duda en atacar incluso a figuras conocidas; por ejemplo, en su último vídeo llama “trileros” a Alejandra Rubio y Carlo Costanzia, a pesar de que el contenido original del directo no incluía estas palabras. Sus publicaciones se centran en críticas y acusaciones hacia diversos personajes mediáticos, manteniendo un flujo constante de polémica.
Ingresos de YouTube: ¿suficientes para vivir?.
En cuanto a su remuneración, fuentes consultadas por ABC señalan que Antonio David no genera ingresos significativos con su canal de YouTube. La plataforma ofrece aproximadamente un euro por cada mil visitas, mientras que la media de sus vídeos ronda las 10.000 visualizaciones, con alguna excepción más popular. Sin embargo, cuenta con un sistema de membresía para suscriptores que pagan 1,99 euros por obtener beneficios exclusivos como insignias de fidelización, emojis personalizados y respuestas prioritarias en los directos. Aunque la cantidad exacta que obtiene de este sistema no se conoce públicamente, constituye una vía adicional de ingresos que complementa su actividad mediática.

Más allá de YouTube, Antonio David tiene una estrategia más arriesgada pero potencialmente más lucrativa: los litigios. En 2023, el Tribunal Supremo le concedió una indemnización de 120.000 euros por despido nulo contra la Fábrica de la Tele, aumentando la cantidad fijada en la sentencia anterior y desestimando el recurso de la productora.
Además, mantiene pendiente una demanda de casi seis millones de euros contra Mediaset por daños a su imagen y su honor, admitida a trámite el pasado año. Este proceso explica, según diversas fuentes, su renuncia a colaborar nuevamente con la cadena hasta que se resuelva el caso, aunque sigue utilizando en redes sociales el hashtag #vuelveAD como una especie de campaña para regresar a los platós.
Empresas registradas: diversificación empresarial.
Por último, Antonio David también figura en el Registro Mercantil con participación en ocho empresas que abarcan sectores como servicios generales, telecomunicaciones, construcción e inmobiliario. Aunque muchas de estas sociedades permanecen inactivas desde hace años, su presencia en el ámbito empresarial refleja un intento de diversificación de ingresos más allá de los medios tradicionales y las plataformas digitales. Esta combinación de YouTube, litigios y empresas le permite mantenerse económicamente activo y mantener una presencia mediática, aunque limitada, lejos del brillo habitual de los platós televisivos.