Gabriel Rufián agita la izquierda con su oferta para liderar una gran candidatura unitaria

Gabriel Rufián ha vuelto a colocarse en el centro del tablero político español con una intervención que ha provocado ruido dentro y fuera de su propio partido. El portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el Congreso sorprendió este miércoles en Madrid al mostrarse dispuesto a encabezar una gran candidatura unitaria de izquierdas que reúna tanto a fuerzas soberanistas como a partidos progresistas del ámbito estatal. Su mensaje, pronunciado durante un coloquio organizado por el Club Siglo XXI, no dejó espacio para demasiadas dudas: “Si yo puedo ayudar a que haya una confluencia, una colaboración de unión para maximizar resultados electorales de las fuerzas soberanistas y españolas siendo yo el cabeza de lista, pa’lante”. Con esta frase, el dirigente republicano reabrió un debate que lleva meses sobrevolando la política española y que genera importantes resistencias dentro de la propia izquierda.
La intervención de Rufián no fue improvisada ni anecdótica. A lo largo de toda la charla insistió varias veces en la necesidad de construir una alternativa amplia capaz de plantar cara tanto al PSOE como al crecimiento de la derecha y la extrema derecha. El dirigente catalán defendió que las izquierdas con implantación territorial deben liderar una nueva etapa política, lanzando incluso una crítica directa hacia las formaciones estatales tradicionales. “Las izquierdas españolas son el problema”, aseguró durante el acto, dejando claro que, a su juicio, los partidos más conectados con el territorio son quienes mejor pueden movilizar al electorado progresista desencantado.
Pero un problema con ERC, que enfría el entusiasmo y Junqueras marca distancias
Sin embargo, las palabras del portavoz parlamentario no han sido recibidas con entusiasmo dentro de Esquerra Republicana. La dirección del partido ya había dejado claro en otras ocasiones que no contempla integrarse en ningún tipo de plataforma estatal que diluya sus siglas o su perfil independentista. De hecho, la secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, rechazó meses atrás cualquier posibilidad de una fusión política de ese tipo después de que Rufián comenzara a explorar públicamente esa idea.
El mismo día de las declaraciones del portavoz republicano, Oriol Junqueras intentó apagar parte del incendio político desde una entrevista en RAC1. Aunque el presidente de ERC respaldó la continuidad de Rufián como candidato en Madrid, evitó apoyar explícitamente el proyecto de confluencia estatal. “Estamos de acuerdo con todo. Lo que defiende Gabriel Rufián es lo que hace ERC en Cataluña. Si depende de mí, él será el próximo candidato en Madrid”, afirmó Junqueras, tratando de rebajar la tensión sin cerrar completamente la puerta a su dirigente más mediático.
Pese al respaldo parcial de Junqueras, Rufián reconoció públicamente que las diferencias internas existen. “En ocasiones nos queremos matar”, admitió sobre su relación con el líder de ERC, aunque rápidamente suavizó el tono asegurando que nunca hablaría mal de él porque sería “una canallada”. Estas palabras reflejan el delicado equilibrio interno que vive el partido republicano, dividido entre quienes quieren reforzar la identidad independentista y quienes creen necesario abrir puentes hacia una izquierda más amplia.
Las “condiciones” de Rufián para seguir en política
Uno de los momentos más llamativos del coloquio llegó cuando Gabriel Rufián dejó caer que su continuidad política no está garantizada. El diputado aseguró que solo volverá a encabezar la candidatura de ERC si se cumplen determinadas condiciones, aunque evitó detallar cuáles son exactamente esas exigencias. “Yo no me voy a presentar por Esquerra si no hay unas condiciones”, afirmó de forma tajante ante los asistentes.
La frase generó aún más expectación cuando añadió que contempla abandonar la política activa si no encuentra un proyecto que le motive. “Creo que los próximos cuatro años van a ser duros. Si no yo no estoy, me voy a mi casa y me dedico a otra cosa. Yo no voy a hacer política otros cuatro años según cómo”, explicó el dirigente catalán. Estas declaraciones alimentan las especulaciones sobre el desgaste interno que vive ERC y sobre el futuro político del propio Rufián, una de las figuras más conocidas del independentismo catalán en Madrid.
En paralelo, algunos sondeos sitúan al portavoz republicano como uno de los perfiles mejor valorados entre votantes progresistas para liderar una candidatura amplia de izquierdas. Esa popularidad ha reforzado todavía más el debate sobre una posible reorganización del espacio político situado a la izquierda del PSOE, especialmente tras los malos resultados electorales obtenidos recientemente por algunas fuerzas del bloque progresista.
Rufián defiende que su propuesta no le hace “menos independentista”
Consciente de las críticas que ha despertado dentro del independentismo más duro, Gabriel Rufián quiso dejar claro que su apuesta por una plataforma unitaria no supone una renuncia a sus ideales soberanistas. Durante su intervención insistió en que defender mejoras sociales para el conjunto de España no contradice su compromiso con Cataluña ni con ERC.
“Yo no creo que sea menos independentista por querer que a alguien de Leganés le vaya bien”, afirmó el diputado republicano. El político puso además varios ejemplos relacionados con la vivienda y las políticas sociales para justificar su postura. “Yo, como progresista, quiero prohibir la especulación en torno a la vivienda en Vic, en Hospitalet y en Murcia. A mí eso no me hace menos de Esquerra”, aseguró ante el auditorio.
Rufián también recordó la diversidad social y cultural existente dentro de Cataluña para defender una visión más abierta del independentismo. “Hay mucha gente en Cataluña que también tiene raíces de Murcia”, añadió, tratando de desmontar el discurso de quienes consideran incompatible el soberanismo con una política de alianzas estatales.
La izquierda busca rearmarse tras el golpe electoral
Las declaraciones de Gabriel Rufián llegan en un momento especialmente delicado para el espacio político situado a la izquierda del PSOE. Los malos resultados obtenidos recientemente en Andalucía han acelerado los movimientos internos dentro de Sumar, Izquierda Unida, Más Madrid y otras fuerzas progresistas que buscan reorganizarse antes de las próximas elecciones generales.
Precisamente este mismo miércoles, distintos partidos integrados en el Gobierno comenzaron a mover ficha para reconstruir su espacio político. Las formaciones de Sumar preparan para finales de mayo un gran acto en Barcelona bajo el lema “Un paso al frente”, una iniciativa con la que pretenden relanzar la coalición progresista y actualizar el proyecto político construido alrededor de Yolanda Díaz en los últimos años.
En ese contexto, la llamada “vía Rufián” sigue generando debate dentro de la izquierda. El portavoz de ERC defiende que existe un importante sector progresista desencantado que no quiere votar al PSOE y que necesita una nueva referencia política. “Hay mucha gente progresista en este país que no quiere votar al PSOE, por lo que había que conformar una alternativa”, aseguró durante su intervención.
El diputado republicano fue todavía más allá al advertir sobre el riesgo de fragmentación electoral dentro del bloque progresista. “Quizás a ERC le vaya bien en unas hipotéticas elecciones al Congreso, pero de qué me sirve a mí ir con dos, tres o cuatro diputados más si Abascal es el vicepresidente”, concluyó. Una frase que resume perfectamente el mensaje político que intenta construir: unidad para evitar que la derecha llegue al poder.