Revelan la razón por la que arrasan los chicles Hacendado de Mercadona

Los chicles de Mercadona facturaron 33 millones en 2017, un 31% más

Si haces una búsqueda en Google de “chicles Mercadona”, nos encontramos un gran número de artículos sobre el tema, pero principalmente comparando a su fabricante (Chic-Kles Vallcab) con multinacionales de la talla de Cadbury.

Se trata, sin duda alguna, de uno de los productos más novedosos dentro del mundo de las marcas blancas, ya que muy pocos supermercados han lanzado su propia marca como lo ha hecho Mercadona.

Los podemos encontrar de varios sabores a gusto del consumidor: fresa, menta o hierbabuena son los más comunes, pero no los únicos. Y es que los chicles que comercializan desde la cadena valenciana tienen una historia particular tras ellos. También son de origen español.

El proveedor de golosinas y chicles de Mercadona no es otro que la empresa Chic kles Gum. Una empresa que, según recoge ‘Food Retail’, experimentó un subidón de ventas el pasado curso facturando más de 33 millones de euros. El volumen de ventas se sitúa en 58 millones de unidades.

Esa fuerte inversión se destinó a mejorar sus instalaciones para permitirles expandirse en el mercado. Incorporaron nuevas tecnologías así como sistemas de mejora de la calidad del producto y su productividad para su fábrica que se ubica en la localidad valenciana de Ribarroja del Turia, apenas a una veintena de kilómetros de Valencia.

Uno de los cambios más destacados en su producto para Mercadona han sido los chicles en formato lámina o las grageas en bote. Ambos, según indican desde dicha empresa, “han encontrado una respuesta muy favorable por parte del consumidor”.