Trágico suceso.
A veces ocurren episodios que atraviesan a una comunidad entera y dejan una sensación difícil de describir. Son momentos que ponen en pausa el ritmo habitual y despiertan preguntas que nadie sabe responder con rapidez. También obligan a contemplar lo frágil que puede ser el día a día cuando la realidad se vuelve desconcertante.

En situaciones así, el desconcierto se mezcla con una necesidad colectiva de entender qué ha pasado realmente. Las instituciones tratan de ofrecer certezas, pero los avances suelen llegar con lentitud y el silencio oficial alimenta todavía más la inquietud. Mientras tanto, familiares, vecinos y conocidos se aferran a los pocos datos disponibles para intentar encontrar algo de claridad.
Ese deseo de comprensión aumenta cuando se trata de hechos protagonizados por personas muy jóvenes. Entonces la emoción se multiplica y el debate público se enciende, aunque no existan aún conclusiones firmes. La sensación de que “algo no encaja” se vuelve una constante.
Investigación en marcha.
La ciudad de Jaén vive precisamente una situación así tras el hallazgo, de madrugada y en un parque céntrico, de dos chicas que no presentaban señales visibles de daño físico. Las autoridades mantienen la investigación bajo plena reserva, y la Brigada Judicial de la Policía Nacional ha asumido el caso con absoluta cautela. La falta de información oficial ha generado un clima de expectación difícil de contener.
En medio de ese silencio, la madre de Sharit ha descrito su profunda perplejidad. Asegura que “el teléfono estaba manipulado, hasta un tonto lo puede ver”, una frase que repitió sin poder ocultar su impacto emocional. Según ella, su hija no atravesaba ninguna situación complicada en su entorno habitual. Afirma que nada hacía pensar en un cambio brusco de comportamiento.
Las dudas crecieron aún más cuando trascendió un supuesto mensaje enviado por Rosmed a las 21:41 horas, donde le expresaba cariño y la llamaba “mi amiga, mi hermana”. Para la madre, se trata de “un mensaje muy preparado”, difícil de encajar con la rutina que ambas mantenían esa noche. También cuestiona que su hija estuviera sentada en el parque a la hora en la que debía haber regresado a casa.
Testimonios que desconciertan.
La madre interpreta que aquel mensaje quizá llegó mientras Sharit ya se dirigía a su domicilio, lo que habría alterado sus planes. A las 21:46, la joven escribió a su pareja para comunicarle que terminaba la relación, explicando que “no era culpa de ninguno de los dos, pero que la relación tenía que acabar”. La familia insiste en que la chica estaba muy ilusionada y que no existía ningún conflicto previo. Incluso habían hablado de un viaje futuro.
La madre de una de las jóvenes fallecidas en Jaén rompe su silencio
La madre de una de las chicas que se suicidaron el pasado fin de semana en Jaén ha asegurado que su hija “no presentaba ningún problema” y que en casa la veían “contenta y entusiasmada” con el ciclo formativo… pic.twitter.com/ZSRWhHeO19
— Hora Jaén (@HoraJaen) December 1, 2025
Con esta mezcla de datos, la madre sostiene que su hija “para nada» tenía dificultades en su centro educativo y remarca que “aquí hay algo que no… No quiero especular, pero hasta un tonto lo puede ver”. Detalla además que ambas llevaban los teléfonos en los bolsillos “como si nada”, algo que le resulta especialmente desconcertante. Su conclusión es tajante: “Es muy raro”.
El padre, entrevistado por Canal Sur, también mostró firmeza en sus sospechas y pidió prudencia a la hora de sacar conclusiones. Considera que existen contradicciones y reclama que la investigación llegue “a la verdad”. Asegura que su hija era “una niña feliz” y que nada en su comportamiento reciente permitía anticipar una situación de riesgo.
Alexander ha afirmado: “Ni depresión ni acoso. No tenía problemas de autoestima”. Además, en sus palabras se atisba que no creen que todo sea como afirman las fuentes oficiales. De hecho, ha llegado a decir que “quieren montar el suicidio perfecto, cuando es el homicidio perfecto”. Según su testimonio, a las 21:41 del viernes el teléfono móvil de su hija recibió el mensaje de la otra joven diciendo. “Algo no cuadra”, ha dicho, “estaban juntas, para qué le iba a mandar un mensaje a su amiga”.
Clamor ciudadano.
Durante un acto de tres minutos de silencio convocado frente al Ayuntamiento de Jaén, el hermano mayor de Sharit sostuvo una pancarta con su fotografía y un mensaje pidiendo justicia y mayor seguridad en el parque donde aparecieron. El ambiente fue de profunda conmoción, con vecinos que apenas podían dar crédito a lo ocurrido. Una amiga cercana a la familia lamentó que “no se toman medidas de vigilancia”, subrayando la sensación de indefensión.
La Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional difundió un comunicado mencionando que uno de los institutos implicados, el IES El Valle, abrió el pasado curso un expediente relacionado con un protocolo de autolesiones y “adoptó las medidas correspondientes”. La referencia ha añadido aún más preguntas al debate público. Sin embargo, las autoridades educativas han evitado relacionar este antecedente con los hechos recientes.
Amigos de Rosmed, en declaraciones recogidas por la prensa nacional, señalaron que “no se había recuperado” de una situación difícil vivida anteriormente en el ámbito escolar. También trascendió que Sharit pudo haber pasado por episodios similares tiempo atrás, aunque sus padres insisten en que en la actualidad era una joven estable y sin preocupaciones relevantes. La familia considera imprescindible no dar por hecho nada sin pruebas.
La repercusión del caso ha sido inmediata en redes sociales, donde miles de usuarios han expresado incredulidad y pena. El impacto emocional se ha intensificado tras conocer las palabras de los padres, que han compartido su desconcierto y su necesidad de respuestas. Para muchos internautas, escuchar a la familia ha sido lo más sobrecogedor de toda la historia.