web analytics

Queda en libertad el hombre que se tomó la justicia por su mano y mató al violador de su hija de 5 años

Impactante suceso.

Este pasado martes se ha conocido la pena para Matías Vela, de 33 años, por haber acabado con la vida del hombre que había violado a su hija de 5 años. El jurado popular que lo ha juzgado lo ha condenado a una pena menor de tres años, por lo que finalmente no irá a la cárcel.

Matías, quien ya pasó en prisión los nueve meses posteriores al crimen que cometió, actuó en estado de “enajenación mental”, según el veredicto emitido por los doce ciudadanos que formaron parte del jurado, cuando mató a José Dagoberto López Uribe, de 66 años, tras conocer que había abusado sexualmente de su pequeña.

Los hechos ocurrieron en octubre de 2019, cuando el homicida no pudo frenar su furia e impotencia después de saber lo que el violador, un ex-vecino suyo, había hecho a su hija y se dirigió a casa de éste con un cuchillo.

“He herido al abusador de mi hija”.

Al llegar a la vivienda, en el barrio Avellaneda, al norte de la ciudad argentina de Bahía Blanca, le asestó hasta seis puñaladas en distintas partes del cuerpo que ocasionaron la muerte a la víctima. Volvió a su casa y tras confesar lo que había hecho a su mujer, se fue a la comisaría de policía más cercana a entregarse: “He herido al abusador de mi hija”, confesó Matías en ese momento a las autoridades.

“Ese día llegué a las 3 de la tarde a casa. Trabajaba en el Polo Petroquímico de una empresa. Era un día normal. Estuve con las nenas y mi mujer. Se hizo de noche, comimos y mi hija fue al baño. Mi esposa la acompañó y la niña le insistió con que le dolía un pecho. Mi mujer le empezó a preguntar por qué, si se había golpeado o algo. Hasta que empezó a contarle”, contó el detenido al medio local La Brújula 24.

“Nosotros vivíamos en el apartamento detrás de esta persona y estuvimos dos años en ese lugar. Ella le contó que cuando estábamos ahí en varias ocasiones la había tocado, le metía la mano en la ropa interior y esas cosas”, continuó explicando.

En ese momento, su mujer empezó a llorar y se fue corriendo a contarle lo que le había contado la niña: “Se me nubló la vista, nunca pensé que me iba a contar algo así. Cogí un cuchillo de la mesa, me monté en la moto y me fui a la casa de este hombre. Y pasó lo que pasó”, siguió detallando.

“Sinceramente no me acuerdo mucho. Bajé de la moto, le encaré y le acuchillé”, reconoció Matías. Según dijo, en el momento no supo que le había matado hasta que se entregó en comisaría. “De los nervios que tenía abracé a mi esposa, no podía hablar y me temblaba el cuerpo. Nunca me había pasado una situación así. Ella trataba de tranquilizarme y le dije que fuéramos a la policía, pero no pensé que estaba muerto”, dijo apesadumbrado.

Aunque finalmente suspira porque no tendrá que volver a ingresar a la cárcel, y la fiscalía pedía para él una pena por homicidio simple de entre 8 y 25 años que sí hubiera supuesto que fuera a prisión, Matías asume que su reacción violenta le ha acabado costando cara. “Me arrepiento de lo que hice, porque si no hubiera ido directamente a su casa no me hubiera pasado todo esto. Hace 3 años que vengo viviendo un calvario, perdí mi trabajo porque no me lo pudieron mantener mientras tenía todo este tema judicial pendiente”.

“Cuando en el juicio conté la historia, lo que le había pasado a mi hija y lo que hice después, varios integrantes del jurado popular se pusieron a llorar. Maté al tipo que abusó de mi hija, pero lo hice sin entender qué hacía, se me nubló todo esa noche… Creo que ellos me entendieron y por eso ahora estoy libre. Yo no fui criado para matar a otra persona, pero había abusado de mi hija”, acabó reconociendo al medio argentino.