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Problemas para Telecinco: Uno de los concursantes estrella de ‘GH DÚO’ abandona tras unos pocos días

La apuesta decisiva de la cadena.

Telecinco afronta semanas clave con el estreno de GH Dúo, un formato en el que ha depositado buena parte de sus expectativas. La cadena necesita un impulso que reactive a la audiencia y frene la tendencia irregular de los últimos meses. El reality llega como un salvavidas programado al milímetro, con la convivencia como principal motor narrativo. Cada gala se plantea como una prueba de resistencia tanto para los concursantes como para la propia parrilla.

Desde los primeros días, el programa ha dejado claro que no habrá trayectorias cómodas dentro de la casa. Las tensiones han surgido con rapidez y han colocado a varios participantes en el centro del foco. Entre ellos, Cristina Piaget ha acabado convirtiéndose en el eje de la mayoría de conflictos. Su posición ha marcado el ritmo de la convivencia y ha provocado reacciones encontradas entre sus compañeros.

En ese contexto, Carlos Lozano ha decidido no permanecer al margen. El concursante ha mostrado un apoyo firme y constante hacia Piaget, con la que comparte concurso y una evidente complicidad. Su postura, minoritaria dentro del grupo, ha añadido una capa emocional al relato del programa. Para la audiencia, este tipo de posicionamientos son parte del atractivo que Telecinco espera convertir en fidelidad semana tras semana.

Un conflicto que desborda la convivencia.

La situación alcanzó un punto crítico cuando Cristina Piaget, visiblemente afectada, tuvo que abandonar momentáneamente la gala para reunirse con el equipo del programa. El objetivo fue calmarla y evitar que tomara una decisión definitiva sobre su continuidad. El episodio dejó imágenes de tensión que rápidamente se trasladaron al debate televisivo. Para la cadena, estos momentos suponen un arma de doble filo entre impacto y desgaste.

Mientras tanto, Carlos Lozano expresó su malestar en el confesionario ante Ion Aramendi, incapaz de contener las lágrimas. Allí denunció lo que considera un comportamiento generalizado contra su compañera dentro de la casa. Preguntado por el presentador sobre si existía “inquina” hacia ella, su respuesta fue directa y cargada de emoción. Sus palabras resonaron con fuerza en una gala que buscaba precisamente ese tipo de implicación personal.

“Todos los compañeros. No tienen corazón. Ella no lo hizo con mala intención. Tiene sus cosas, pero es muy injusto lo que están haciendo por una mierda de manzana. Es muy triste”, afirmó Lozano, visiblemente afectado. El detonante fue un episodio relacionado con la comida que desencadenó una reacción colectiva. Según Piaget, actuó sin prever las consecuencias para el grupo. Aun así, la respuesta del resto marcó un antes y un después en la convivencia.

El impacto fuera de la casa.

Lejos de rebajar el tono, Carlos Lozano fue más allá en su alegato posterior. “No puedo con las injusticias. Si hay un compañero con problemas, hay que ir a la persona y al alma, no a las nominaciones ni a la pasta ni a la mierda. Si no tienen corazón y son animales, fuera. Si ella está mal, se equivoca, mete la pata o se le ha olvidado la norma, a mí qué me importa. ¿No ves que no está bien? No vayas a degüello a por la gente que tiene problemas. Ayúdala”, declaró con contundencia. “Qué poca sensibilidad. Todo el mundo nos equivocamos”, añadió después, subrayando su postura.

Ion Aramendi también quiso saber si Piaget tenía opciones de reconducir su concurso. Lozano no dudó en responder: “Yo espero que remonte y, si no lo hace, me da igual, nos vamos juntos. Yo no voy a dejarla tirada por una puta manzana o un puto concurso”. Incluso llegó a plantear la posibilidad de marcharse con ella si la situación no mejoraba. Sus palabras reforzaron la idea de lealtad que ha defendido desde el inicio.

El concursante explicó además que su compañera arrastra inseguridades al enfrentarse por primera vez a un formato de encierro prolongado. “Necesita que le apoyen, pero nada, nadie lo hace”, insistió entre lágrimas. Todo este relato ha traspasado la pantalla y se ha instalado en la conversación pública. En redes sociales, los comentarios se multiplican y muestran una clara división de opiniones entre quienes respaldan a Lozano y Piaget y quienes creen que el juego justifica las actitudes vistas en la casa.