Por qué no deberíamos usar vaselina y otros cosméticos peligrosos

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Con la vaselina suele ocurrir que da la sensación de curar a medias, o durar demasiado poco tiempo y acabar echando más y más todo el rato. No es que te hayas convertido en adicto a la vaselina, sino que es perfectamente normal: como cuenta Qué!, el petróleo que contiene entre sus ingredientes impide que se reparen realmente las heridas y actúa como auxiliar principalmente.

Pero no es el único cosmético afectado por los derivados del petróleo: se aconseja mirar con cuidado las etiquetas de los cosméticos que consumimos a diario, no solo para evitar riesgos peligrosos, sino sobre todo para asegurarnos de que hagan su efecto y no dañen nuestras pieles.

1. Vaselina:

Los derivados del petróleo que se encuentran en la vaselina, a largo plazo hacen que nuestros labios se resientan y sigan estando agrietados y con heridas, así que se aconseja comprar bálsamos que contengan aceites vegetales y naturales.

2. Leches corporales hidratantes:

El petróleo que contienen entre sus ingredientes da una textura suave y sensación de hidratación, pero consiguen lo contrario: obstaculizan a los poros de la piel, impidiendo que transpiren. Si llevan este tipo de derivados del crudo pueden hacer que nuestra piel luzca menos joven y aparezcan irritaciones o dermatitis.

3. Mascarillas:

Al igual que con la vaselina, el efecto dura unos pocos minutos hasta volver a su estado normal, requiriendo mucha más hidratación y favoreciendo la aparición de dermatitis o acné o imperfecciones. Mejor si están hechos a base de aceites vegetales.

4. Cremas y aceites para niños:

La mayoría de los que se venden en supermercados están fabricados a base de refinados del petróleo, lo cual puede causar irritaciones por lo nocivo de sus ingredientes. Hay que elegir productos libres de colorantes y pigmentos sintéticos, alcohol y alérgenos como el bronopol, los compuestos ceteareth y PEG, el oxybenzone presente en algunas cremas de protección solar, o los parabenos. ¡Llévate la lista de casa!

5. Desodorantes:

A pesar de que podrían ser perjudiciales, los usamos a diario. Algunos llevan clorhidrato de aluminio, y hay estudios que lo relacionan con el cáncer de mama aunque no hay nada completamente comprobado. Tampoco se recomiendan los desodorantes perfumados, ya que pueden llegar a ser contraproducentes. En este caso, muchas marcas han huido hace tiempo de estos derivados y del alcohol, haciéndolos mucho más seguros.

6. Cremas de afeitar:

Pueden llegar a tener methylparaben, propylparaben, butylparaben o benzylparaben, y un compuesto químico llamado alfa-pineno que puede llegar a ser peligroso a largo plazo, aunque no está demostrado por completo.

7. Pasta de dientes y enjuagues bucales:

Muchos estudios apuntan a posibles consecuencias para nuestra salud, señalando directamente al flúor, la glicerina y a los edulcorantes artificiales. Cuando llevan altas cantidades de etanol pueden ser peligrosos en caso de ingestión por accidente. Lo mejor es comprar las que menos ingredientes de estos tengan en su etiquetado.

8. Lacas del pelo:

En este caso, son perjudiciales no solamente para el ser humano, sino también para el medioambiente. No conviene usarlos diariamente porque el pelo puede llegar a destrozar el pelo, además de que nos exponemos a los gases que desprenden.

9. Pintalabios:

El problema de los lápices labiales está en las altas cantidades de parafina que llevan, una composición derivada del petróleo que impide que la piel de los labios se hidrate y respire.

10. Sombras y rímel de ojos:

En estos productos las sustancias químicas son muy abundantes, lo cual es poco indicado para una parte tan sensible del cuerpo. En este caso, se recomienda comprar este tipo de cosmética de una marca fiable, y sobre todo mantenerlo siempre en un lugar seco y limpio para evitar su exposición a bacterias.

Fuente: Que!