Problemas para Telecinco: Una de las favoritas para ganar ‘Supervivientes’ abandona nada más empezar en medio de una gran polémica

Un giro inesperado en el arranque de la aventura televisiva.

Las novedades de los grandes concursos de televisión interesan a un público que va más allá de quienes siguen cada gala. Sus protagonistas forman parte de conversaciones cotidianas, tertulias y comentarios que se prolongan durante días. La combinación de convivencia, esfuerzo y decisiones inesperadas facilita que cada edición encuentre asuntos capaces de despertar curiosidad. Cuando algo altera el desarrollo previsto, la atención puede desplazarse rápidamente desde la competición hacia lo que les sucede a sus participantes.

Las ediciones que recuperan a antiguos concursantes añaden otro elemento de interés: la posibilidad de descubrir cuánto han cambiado. Los espectadores recuerdan su primera participación y comparan sus reacciones con las que muestran al regresar. También se renuevan las expectativas sobre quién podrá aprovechar mejor una segunda oportunidad. Esa historia compartida con el público hace que cualquier novedad tenga un significado especial para quienes ya seguían el formato.

Supervivientes reúne esos ingredientes en una experiencia que exige adaptarse a condiciones muy diferentes de las habituales. El descanso, las tareas diarias y la convivencia condicionan la manera de afrontar cada jornada. Por eso, las noticias sobre el bienestar de los participantes adquieren una importancia que supera los resultados de las pruebas. En esos momentos, saber cómo se encuentran pasa a ocupar el centro del interés de la audiencia.

Un comienzo que pronto cambió de rumbo.

La tercera edición de Supervivientes All Stars arrancó el jueves 10 de septiembre con antiguos participantes dispuestos a volver a ponerse a prueba. El estreno ofreció los primeros indicios sobre las preferencias del público y abrió el proceso de nominaciones. Todo invitaba a centrar las siguientes jornadas en la adaptación de los equipos y sus primeras decisiones. Sin embargo, un problema de salud terminó cambiando las prioridades antes de que la aventura pudiera avanzar demasiado.

La concursante que ha visto alterado su regreso es Alma Cortés, conocida televisivamente como Alma Bollo. Hija de Raquel Bollo y del cantante Chiquetete, trabaja como creadora de contenido y ya participó en Supervivientes en 2023. En el estreno de esta edición, los espectadores eligieron su salto desde el helicóptero como el mejor de la noche. Pese a ese recibimiento favorable, quedó nominada directamente por Rubén Torres, capitán de su equipo.

Su situación dio un vuelco cuando necesitó asistencia médica y tuvo que salir de la zona de convivencia en Honduras. La evacuación se produjo el viernes, aunque las imágenes se dieron a conocer al público durante el domingo. Para entonces, su participación había quedado condicionada a la valoración de los profesionales sanitarios. La pregunta sobre cómo afrontaría su primera nominación dio paso a otra mucho más importante: si podría continuar en el programa.

Las señales que hicieron necesaria la atención médica.

Al reconstruir lo ocurrido, Alma explicó que se había despertado con un dolor intenso en el cuello. Inicialmente lo relacionó con la postura al dormir y procuró seguir con las actividades previstas. Más adelante, un mareo fuerte al agacharse para coger un saco le hizo notar que su estado estaba empeorando. A ese malestar se sumó un hormigueo en las piernas que le produjo inquietud y que también describió durante su relato.

En las imágenes de aquellos momentos se veía a la participante tendida y recibiendo ayuda de sus compañeros. Su dificultad para incorporarse quedó reflejada cuando dijo: «No me puedo levantar». El equipo organizó su traslado en helicóptero hasta las instalaciones sanitarias para que pudiera ser evaluada. Después apareció con un collarín y dejó claro que deseaba recuperar la normalidad para seguir compitiendo: «No me quiero ir».

Raquel Bollo compartió en Fiesta la preocupación que le había causado conocer lo sucedido a su hija. La colaboradora explicó que la falta de información completa hacía especialmente difícil aquella espera. Aun así, transmitió confianza en el personal que estaba atendiendo a Alma y en los responsables del concurso. Su prioridad era saber cómo evolucionaba, por encima de cualquier posibilidad de participar en las siguientes pruebas.

La decisión que puso fin a una segunda oportunidad.

Durante la gala del domingo, Sandra Barneda puso fin a la incertidumbre al comunicar la decisión del equipo médico. Las pruebas realizadas habían detectado una lesión que estaba respondiendo bien al tratamiento. Esa mejoría, sin embargo, no hacía aconsejable que la concursante siguiera sometida a las condiciones de la aventura. Los profesionales determinaron que debía concluir su participación y regresar a España.

La resolución provocó una reacción inmediata en Alma, que se cubrió el rostro con las manos y no pudo contener las lágrimas. La ilusión con la que había afrontado el regreso hacía especialmente difícil aceptar una despedida tan temprana. Pudo dirigirse a sus compañeros para agradecerles la convivencia y comunicarles que su recorrido en esta edición había terminado. Mientras tanto, su madre intentó animarla y recordó que recuperarse debía ser lo primero.

El episodio ha sido muy comentado en las redes sociales, donde muchos seguidores situaban a Alma entre sus favoritas para ganar. Su marcha deja sin respuesta las expectativas sobre el concurso que podría haber hecho después del reconocimiento recibido en el estreno. Telecinco afronta, además, la polémica sobre si ha enfocado correctamente lo sucedido y la manera en que ha mostrado las imágenes de la participante. El debate reúne así la decepción por su salida y las distintas opiniones sobre cómo debe tratarse una situación de estas características en televisión.

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