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Pensaban que no se sabría, pero… Pepa Bueno revela el detalle de Sánchez fuera de cámaras que todos están comentando

Pepa Bueno, voz clave en la televisión pública.

Pepa Bueno, periodista de larga trayectoria y actual directora y presentadora del Telediario 2 de TVE, fue la protagonista de Los desayunos del Ateneo este lunes 8 de septiembre. Durante la charla, repasó detalles inéditos de su reciente entrevista a Pedro Sánchez, un regreso marcado por la expectación y la presión mediática. También habló sobre la invitación lanzada a Alberto Núñez Feijóo, líder de la oposición, quien por ahora mantiene silencio ante la posibilidad de sentarse frente a sus preguntas.

La periodista confesó que, tras las cámaras, vio a un presidente «determinado y fuerte». Según explicó, le sorprendió el contraste entre esa energía personal y la imagen de fragilidad que Sánchez proyecta públicamente. Para Pepa Bueno, era «necesario» abordar con él los procesos judiciales que se abren en este nuevo curso político, conscientes de que marcarán el tono de los próximos meses.

Sánchez, los jueces y la incomodidad política.

En relación con la polémica frase del presidente sobre que «hay jueces haciendo política», Bueno recordó que este mensaje «lo habían dicho ya todos los ministros» y que el propio Sánchez lo había comentado «en algún corrillo de periodistas», aunque nunca antes en un foro abierto. Su declaración pública añade un matiz delicado a la conversación institucional. Por otro lado, reveló que Feijóo sigue sin contestar a su solicitud de entrevista, un silencio que la periodista interpreta como parte del clima político actual.

La presentadora también quiso marcar distancia respecto al papel de los entrevistadores: «Yo no soy personaje, no tengo la información, la consigo en la entrevista». Aseguró que, de tener la oportunidad, preguntaría a Netanyahu «qué necesita para acabar con la catástrofe que está sucediendo en Gaza». Además, explicó que conoce «muy bien la casa» de TVE, donde comenzó su carrera, y que su forma de trabajar no ha cambiado con los años. «Los periodistas no somos dueños de las empresas en las que trabajamos y hay que aplicar un marco. En la pública se asume con mucha naturalidad el mandato marco», subrayó.

Las presiones y el precio de la exposición pública.

Preguntada por las críticas que recibe al trabajar en la televisión pública, Bueno fue tajante: «Los años te dan cierta templanza para enfrentarse a la exposición pública». Denunció, además, que algunas reacciones en redes sociales derivan en campañas de odio «muy degradantes, en el caso de las mujeres con connotaciones sexuales». La presentadora insistió en que «uno de los riesgos más graves que yo he visto en la última década es saber gestionar las campañas de odio y el aplauso fácil», una batalla que, según ella, condiciona el ejercicio del periodismo independiente.

La irrupción de Internet y las redes sociales, reconoció, ha transformado radicalmente la profesión. «Los periodistas estamos muy solos», explicó, ya que conviven ahora con «opinadores e influencers» que tienen «todo el derecho a opinar», pero no están sometidos a las mismas reglas. Por eso, Pepa Bueno pidió una «alfabetización mediática» en las escuelas, convencida de que las nuevas generaciones serán más hábiles para diferenciar la verdad de la manipulación informativa. «Creo que las nuevas generaciones jóvenes son más hábiles que las de cierta edad para navegar. Y acabarán distinguiendo la verdad de la mentira», concluyó.

El regreso de Pepa Bueno al Telediario 2 ha dejado claro que la independencia informativa de TVE sigue siendo un terreno sensible. Pedro Sánchez probablemente pensaba que sus titubeos y apuros durante la entrevista pasarían inadvertidos. Sin embargo, fueron evidentes para los espectadores, reforzando la percepción de que la televisión pública mantiene su propio criterio frente al poder político.