España pone en la mira a Zuckerberg por el espionaje masivo a usuarios de Android

La privacidad digital de millones de europeos podría haber sido violada durante casi un año por Meta, la empresa detrás de Facebook e Instagram, y el Gobierno español ha decidido tomar cartas en el asunto. El Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso de los Diputados ha solicitado la comparecencia de varios altos cargos de la compañía, empezando por su fundador y director ejecutivo, Mark Zuckerberg. Junto a él, también se espera que den explicaciones Javier Oliván, jefe de operaciones de Meta, y José Luis Zimmermann, director de Asuntos Públicos para España y Portugal. Todos ellos deberán acudir ante la Comisión de Economía, Comercio y Transformación Digital para responder por lo que muchos ya consideran uno de los escándalos de privacidad más graves en la historia reciente de la Unión Europea.
El Gobierno reacciona: «La ley está por encima de cualquier algoritmo»
Las alarmas saltaron tras la publicación de un informe elaborado por prestigiosos centros de investigación europeos como IMDEA Networks (España), la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) y la Universidad de Radboud (Países Bajos). El estudio revela que Meta utilizó un sistema oculto en sus aplicaciones para rastrear la actividad web de usuarios de dispositivos Android sin su consentimiento. Este sistema de vigilancia habría estado funcionando durante casi un año, afectando a millones de personas sin que estas fueran conscientes de que sus datos estaban siendo recopilados, analizados y, probablemente, utilizados con fines comerciales. Ante estas revelaciones, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no tardó en reaccionar públicamente.
Pedro Sánchez promete una investigación a fondo para defender los derechos digitales
Durante su intervención en el IV Foro Metafuturo, Sánchez anunció que el Ejecutivo abrirá una investigación para «esclarecer lo ocurrido, garantizar responsabilidades y proteger los derechos fundamentales que puedan haber sido vulnerados». En un tono firme y sin rodeos, el presidente dejó clara la postura del Gobierno frente a las grandes tecnológicas que operan en territorio español: «El Gobierno lo tiene claro: en España, la ley está por encima de cualquier algoritmo o gran tecnológica. Y quien vulnere nuestros derechos, pagará las consecuencias». Este mensaje fue recibido con aplausos por parte de la audiencia y ha sido interpretado como un serio aviso no solo a Meta, sino al resto de gigantes digitales que operan en la región.
Meta, bajo sospecha: ¿espionaje digital o fallo técnico?
Mientras tanto, Meta guarda silencio institucional y se limita a sus tradicionales comunicados crípticos sobre el uso de datos y el respeto a las normativas de privacidad europeas. Sin embargo, la presión política y mediática crece, y ya no se trata solo de una cuestión técnica o de un descuido en la gestión de datos: el asunto ha escalado al terreno judicial y político. La comparecencia de Zuckerberg ante el Congreso podría marcar un antes y un después en la regulación de las grandes tecnológicas en Europa, especialmente si se demuestra que hubo intención deliberada de ocultar el rastreo a los usuarios. En el fondo, este caso podría abrir la puerta a sanciones millonarias, cambios regulatorios y un rediseño del marco legal sobre protección de datos.
La privacidad digital, nuevo campo de batalla político
La defensa de la privacidad digital se ha convertido en uno de los pilares del discurso político en Europa, y España parece dispuesta a liderar este frente. Con este caso, el Gobierno no solo busca aclarar los hechos, sino también marcar territorio frente a compañías que, bajo la promesa de conectar al mundo, acumulan un poder y una influencia que muchas veces escapan a los controles tradicionales. Lo que está en juego aquí no es solo el comportamiento de una empresa, sino el modelo de sociedad digital que se quiere construir: uno en el que los ciudadanos tengan el control sobre sus datos, o uno en el que sean las grandes tecnológicas quienes lo determinen todo desde Silicon Valley. La batalla acaba de empezar.