Pasa su tatuaje por el lector de código de barras del supermercado… ¡y se lleva la sorpresa de su vida!

Un tatuaje no es una broma: lo que en un momento os pudo parecer una gran idea, puede que dentro de 20 años se convierta en el peor error de vuestra vida. Así que, antes de marcar vuestra piel, tomaos un tiempo para reflexionar

O no: está este chaval parece que tenía muy claro que quería tatuarse un código de barras, así que se la jugó. Y más tarde el destino le jugó una buena pasada, ya que descubrió, oh casualidad, que se trataba del código de barras de este producto.

En efecto: se trataba de sus galletas preferidas. Nos declaramos muy fans.

¿Qué os parece a vosotros? Contádnoslo en los comentarios.

Por cierto, os dejamos con esta historia de pesadilla: salió de fiesta en Magaluf, y se despertó con esta inquietante frase tatuada en el culo.