‘First Dates’ no deja de sorprender… e indignar a los espectadores.
Semana tras semana, el exitoso programa televisivo ‘First Dates’ mantiene a su audiencia cautivada y expectante. Con años de experiencia en la pantalla, el equipo de producción sigue sorprendiendo al público al presentar candidatos que causan revuelo en las redes sociales y en las conversaciones de los espectadores. Afortunadamente para la cadena Cuatro, el programa de citas sigue contando con un sólido grupo de seguidores y una activa presencia en las redes sociales.
El fenómeno del éxito de ‘First Dates’ se debe en parte a que el programa, conducido por Carlos Sobera, nos enseña cómo entablar relaciones en la era moderna. Además, el formato cumple un rol fundamental al visibilizar a las minorías y fomentar valores de tolerancia. En ocasiones, el show también nos muestra lo que nunca debemos hacer en una cita.
“¿Perdona?”
En el famoso programa de televisión, solteros y solteras buscan una oportunidad en el amor. En esta ocasión, Eduardo, un entrenador personal de 23 años, y Mónica, una chica hiperactiva y sincera de 20 años, se conocieron y esperaron encontrar una conexión.

Durante la cita, Mónica se mostró nerviosa y no pudo evitar reírse continuamente. Eduardo por su parte se sorprendió por las aspiraciones de Mónica de entrar en el ejército, mientras ambos encontraron en común su amor por la comida. Sin embargo, Mónica no pudo evitar hacer comentarios sobre la apariencia de Eduardo, a quien llamó «abuelo» en varias ocasiones debido a sus rasgos faciales, lo cual incomodó al joven.
Mónica se sorprendió al saber que su pretendiente solo tenía 23. Él le comentó que la gente le solía decir que parecía mayor y ella le dió rápidamente la razón “sí, sí, pareces más mayor, pareces un abuelete”. A Eduardo no le sentó bien, pero no dijo nada, mientras que Elsa Anka no se pudo contener y soltó un “¿Perdona?”
En la sala del amor, la pareja enfrentó distintos retos para intentar que la chispa del amor surgiera entre ellos, pero Mónica siguió insistiendo en que Eduardo parece mayor de lo que es. Por ejemplo, al saber que llevaba ya 10 años en Madrid, le volvió a llamar “abuelo”.
Al final, aunque Eduardo deseó tener otra cita con Mónica, ella rechazó la idea, alegando que no encajan bien en cuanto a la apariencia física. Mónica argumentó que Eduardo parece un «señor mayor» y ella un «bebé», lo que hace que no se sienta atraída por él.
A pesar de que ambos compartieron momentos agradables y descubrieron intereses en común, la diferencia en la percepción de la apariencia física de Eduardo fue un obstáculo que Mónica no pudo superar. Por lo tanto, la búsqueda del amor continúa para ambos en futuros episodios de ‘First Dates’…