Polémica en directo.
Tamara Falcó se ha convertido en una de las figuras públicas más reconocibles de España gracias a su mezcla de espontaneidad, linaje aristocrático y presencia mediática. Su popularidad se ha construido a base de apariciones televisivas, proyectos personales y un estilo de vida que siempre despierta curiosidad. Aunque es heredera de un apellido histórico, ha logrado generar una identidad propia que trasciende su origen familiar.

A lo largo de los años, Tamara ha sabido compaginar su faceta pública con un toque de humor que ha terminado por convertirse en su sello. Su universo mediático incluye desde programas de entretenimiento hasta colaboraciones editoriales y proyectos gastronómicos. Esa versatilidad la ha mantenido vigente en un panorama donde pocas figuras logran sostener el interés del público durante tanto tiempo.
A todo ello se suma un carácter cercano que le ha permitido abrirse paso en espacios donde la naturalidad resulta clave. Esa combinación entre espontaneidad y carisma la ha consolidado como una colaboradora habitual en programas de alto impacto televisivo. Y fue precisamente en uno de ellos donde protagonizó su último momento viral.
Un desencuentro inesperado.
Después de su cumpleaños celebrado en antena, Tamara volvió a su silla habitual en ‘El Hormiguero’ para comentar la actualidad, y allí se produjo un intercambio que llamó la atención del público. Su participación, más discreta de lo normal, derivó en una conversación sobre la infancia y los favoritismos familiares, un asunto aparentemente inocente que no tardó en escalar. El presentador quiso saber más y ella mantuvo su postura con firmeza.
La marquesa respondió con seguridad cuando le preguntaron si en casa existían preferencias entre los hermanos, y sus negativas desencadenaron la reacción del conductor. “Tenían tus padres favoritismo porque sois muchos hermanos?”, escuchó Tamara. “No”, respondió sin titubeos. “No, ¿por?”, añadió de nuevo. Y entonces llegó la réplica: “No te creo”.

El intercambio siguió subiendo de tono con la intervención del equipo del programa. “¡Seguro que tú eras la favorita!”, protestaron las hormigas entre risas. Tamara se mantuvo en sus trece: “Que no. Depende de a quién le preguntes. Si me lo preguntas a mí, no hay favoritos. Todos somos amados en la familia”. Pero la réplica del presentador volvió a tensar el ambiente: “Eso es mentira. Mañana quiero que vayas a confesarte a primera hora. Quiero que le digas al cura, ‘le he mentido a Pablo Motos en directo’ porque en mi casa había una ley con el pequeño”.
Confesiones familiares.
En ese punto, Tamara terminó abriendo el baúl de recuerdos y sorprendiendo a los presentes con anécdotas domésticas. “De verdad que lo pienso. Es verdad que mi madre tenía la ley de que el pequeño siempre tiene la razón. Era genial cuando eras la pequeña, una tortura cuando dejabas de serlo. Yo fui la pequeña 8 años. Cuando me destronaron, mal. Pero no tanto porque Chábeli intentó matar a Julio y Enrique a mí tirándome por la ventana. Dentro de lo que cabe, ni tan mal. No intenté matar a nadie”, relató entre risas. El plató quedó dividido entre la incredulidad y la diversión.
La conversación se volvió aún más sorprendente cuando Tamara añadió detalles que dejaron a todos boquiabiertos. “Menos mal que Chábeli paró a Enrique. Estaba muy alto, claro. Era un segundo piso. Ella tiró a Enrique contra un ladrillo. Ahí lo dejo”, continuó. Esa revelación provocó la intervención inmediata de Juan del Val, que no pudo evitar señalar la contradicción: “Antes hablando de su hermana ha dicho que no quería contar que ella decía que Tamara era la favorita. ¡Y ahora vas y cuentas que quiso matar a tu hermano!”.
Tamara cerró el tema consciente del alcance de sus palabras. “Es una historia vox populi en mi familia, pero se me olvida que nos están viendo 5 millones de personas”, afirmó con humor. Y si algo estaba claro es que las confesiones de esa noche no pasarían desapercibidas para nadie.
Cumpleaños con coletazos.
La celebración de su 44 cumpleaños en directo también dejó otros momentos comentados. Rodeada por Pablo Motos, Nuria Roca, Juan del Val y Cristina Pardo, Tamara sopló las velas mientras explicaba por qué había tardado en responder a las felicitaciones que le habían llegado a primera hora. Ese simple detalle terminó generando otro pequeño roce en plató.
Pardo señaló que compartía un grupo de WhatsApp con Tamara y otras amigas que la felicitaron a las 7:00 de la mañana sin obtener ninguna respuesta. La socialité aclaró su ausencia digital con naturalidad: “Me he despertado sobre las 11 de la mañana. He pensado que iba a hacer una serie de cosas y que después iba a contestar paulatinamente. No he llegado a eso. Pero eres un poco rencorosa, eh”, le dijo a la periodista en tono divertido.
El episodio, aunque anecdótico, sumó más leña a una noche marcada por sinceridades inesperadas, ironías cruzadas y mucha espontaneidad. Y terminó desembocando en el momento más comentado de la velada. La tensión amable entre Tamara Falcó y Pablo Motos, cargada de humor pero también de desacuerdo, no tardó en expandirse por redes sociales y grupos de espectadores. El público interpretó el rifirrafe como un choque tan divertido como significativo, consolidándolo como uno de los temas más comentados tras la emisión.