«Nunca olvidaré su…»: El castigo que arruina la carrera de Jesús Owono tras el choque mortal con Jesús de Miguel

Una situación que va más allá del terreno de juego.

El fútbol profesional suele organizarse alrededor de partidos, convocatorias y resultados, pero una tragedia puede desplazar todas esas referencias. Los clubes deben acompañar a las personas afectadas mientras se aclara lo ocurrido. La atención pública se extiende entonces al terreno deportivo y al personal. En ese contexto se encuentra Jesús Owono, guardameta del FC Andorra e internacional por Guinea Ecuatorial.

Montaje de Jesús Owono y Jesús de Miguel

Conviene precisar desde el principio que el castigo deportivo todavía no está decidido. La información disponible describe una posible suspensión y no una sanción firme que haya puesto fin a su carrera. Tampoco permite confirmar como declaración del portero el fragmento del titular que empieza por Nunca olvidaré. Sus palabras verificadas proceden del comunicado difundido por el Andorra.

La expulsión en un partido abre un procedimiento en el que deben valorarse el acta y las circunstancias de la acción. La gravedad de un desenlace hace especialmente importante distinguir entre lo ocurrido y las decisiones que aún están pendientes. Una previsión sobre el número de encuentros no equivale a una resolución. Esa diferencia resulta esencial para entender la situación actual del futbolista.

Una resolución todavía pendiente.

El caso se refiere al choque con Jesús de Miguel, delantero del CD Tenerife que falleció el martes 3 de noviembre. La acción se produjo durante el encuentro disputado el lunes entre el equipo canario y el Andorra. Owono fue expulsado después del impacto y el partido quedó interrumpido. La pérdida del atacante ha provocado un profundo duelo entre su familia, sus compañeros y el conjunto del fútbol.

El Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol dejó pendiente la resolución sobre el Tenerife-Andorra. El organismo anunció las sanciones de la jornada, pero no incluyó una decisión sobre este encuentro. Las informaciones publicadas sitúan el análisis de sus incidencias para los próximos días. Por tanto, no existe todavía un número definitivo de partidos de suspensión para Owono.

Entre las posibilidades recogidas por EFE figura una suspensión de hasta doce encuentros. Esa previsión se vincula a la eventual aplicación del apartado disciplinario relativo a acciones de juego con consecuencias lesivas graves. El margen mencionado va de cuatro a doce partidos, siempre sujeto a la valoración correspondiente. No implica que el Comité haya escogido ya el máximo ni que vaya necesariamente a hacerlo.

El acta y los trámites del encuentro.

El acta arbitral describe un impacto con la pierna elevada y un uso de fuerza excesiva mientras el balón estaba en disputa. Esa descripción forma parte del material que debe examinar el órgano disciplinario. Las imágenes de la jugada también resultan relevantes para valorar sus circunstancias. La decisión final deberá concretar la calificación de los hechos y sus consecuencias deportivas.

El aplazamiento está relacionado con la situación administrativa del partido tras su interrupción. El juez de competiciones profesionales lo dio por concluido con el empate a dos que reflejaba el marcador. A partir de esa decisión debían completarse los trámites para resolver las cuestiones del acta. La espera afecta igualmente a otros futbolistas expulsados en el encuentro, no únicamente al guardameta.

La incertidumbre sobre la sanción coincide con un momento personal muy difícil para Owono. El Andorra ha tratado de protegerlo y de reducir la presión que está recibiendo. En las informaciones sobre su situación se recoge que permanece acompañado por su entorno y alejado de la actividad habitual del equipo. Su recuperación personal no puede deducirse del calendario disciplinario.

Imagen de archivo.

Las palabras del portero y la presión en redes.

El club difundió un mensaje en el que el portero reconocía la dificultad para asimilar lo sucedido. «Estos están siendo los días más difíciles de mi vida», afirmó en ese comunicado. También expresó su dolor por la pérdida y trasladó sus pensamientos a la familia y a quienes querían al delantero. Sus palabras se centraron en el duelo y en el respeto hacia las cuestiones que deban abordarse.

Las redes sociales han sido otro foco de presión para el futbolista. Las informaciones publicadas recogen insultos y mensajes racistas que han llevado a su entorno a pedir sensibilidad. Al mismo tiempo, compañeros y profesionales han reclamado apoyo para él y para su familia. Esas peticiones acompañan las condolencias dirigidas a los seres queridos de Jesús de Miguel.

También han circulado mensajes atribuidos al guardameta que requieren especial cautela. El FC Andorra desmintió a VerificaRTVE un supuesto comunicado publicado desde una cuenta que lo suplantaba. Por ello, las declaraciones deben comprobarse en los canales del club antes de reproducirse como propias del jugador. Lo confirmado sigue siendo que Owono espera una decisión disciplinaria, sin un anuncio oficial de retirada ni una sanción definitiva.

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