Nuestro perro va a tener una hermana humana, así que le construí un cuarto bajo las escaleras y quedó mejor de lo que pensaba

La llegada de un hermano pequeño siempre conlleva unos sentimientos de celos en los niños, algo perfectamente normal y que incluso puede considerarse positivo, siempre y cuando los vivan dentro de unos límites razonables. Son una señal de que el pequeño ha desarrollado con sus padres un sentimiento de “apego”, y que ha establecido un fuerte vínculo familiar. Por eso, lo defiende cuando siente que está siendo amenazado.

Y es que las cosas cambian mucho para los hermanos mayores cuando llega el bebé: si hasta ese momento era el centro de todas las miradas, ahora las visitas se fijan mucho más en el recién llegado. Además, los padres tienen menos tiempo para atenderle. Para evitar que lo pase peor, los padres tienen que ayudarle a entender su nueva situación… pero, ¿qué pasa cuando el hermano mayor es… un perrito?

Molly descubrió que se iba a convertir en la hermana mayor de un pequeño humano, así que sus dueños decidieron construirle una habitación propia bajo las escaleras antes de que llegara el bebé. Y el resultado es tan increíble, que se ha convertido en una de las historias virales de la semana.

Era un espacio en el que no había nada antes, solo una pared. Sus dueños ignoraban si el espacio sería lo bastante grande, pero finalmente no pueden estar más contentos con el resultado final… ¡Y Molly también!

Así lo han contado en Bored Panda:

Molly en su habitación nueva, recién acabada.

La tenemos muy mimada, y no queríamos que se sintiera menos importante cuando llegara el bebé.

Y aquí está la orgullosa hermana mayor con la pequeña Catelyn.

El principio: pensé que habría un hueco bajo las escaleras, pero no lo sabía seguro e intenté echar una ojeada.

Tenía que mover el cableado de la alarma de la casa, y ya de paso arreglé algo la cocina.

Ahora puedo ver de cuanto espacio disponemos.

Es más grande de lo que pensaba, unos 4 metros cuadrados.

No quiero que Molly se asuste de su cuarto, así que la llevé a verlo antes de empezar. Definitivamente, es lo bastante grande.

El marco de la puerta encajaba con las juntas y se mantuvo integral para soportar las escaleras.

Placas de yeso encajadas, empieza a parecer un cuarto.

Se asomó para olisquear y ayudar con el enyesado.

Este papel da una idea de lo que viene después.

Vistas desde dentro.

Instalada iluminación que cambia de color.

Molly esperando pacientemente a que terminara el acabado.

Ya está puesto el suelo.

Zócalos para las paredes.

Carteles personalizados.

Molly sigue esperando, y se ha apoderado del sofá nuevo mientras tanto.

Así que le compré otro nuevo para su cuarto.

Fotos, retoques y una cama de lujo.

Fotos de Molly en clase con sus amigos.

Ya se ha instalado y está muy contenta.

Posando en su nuevo espacio.

Le encanta esta esquinita.

Poniendo los carteles y un gancho con su arnés.

Afortunadamente, le gusta más su nuevo cuarto que el que tiene en el jardín.

¿Qué os parece a vosotros? Contádnoslo en los comentarios.