Nos lo comemos, e incluso sabe bien, ¿pero qué es ese pequeño bulto que tienen los cacahuetes?

Acércale a alguien un bol de cacahuetes, y estamos seguros de que será incapaz de resistirse. Lo más probable es que se lo coma entero sin darse cuenta.

Pero, ¿sabemos qué estamos comiendo exactamente? Si eres muy aficionados a los cacahuetes, posiblemente te hayas fijado en que al partirlos por la mitad tienen un pequeño bulto —y seguramente te lo habrás comido porque está muy crujiente, y buenísimo.

Pues resulta que es algo verdaderamente fascinante: ese bulto del cacahuete no es otra cosa que un embrión.

El cacahuete en sí es solamente la semilla que, cuando se planta, crece y se convierte en la planta de la que nacen los cacahuetes. Como tal, todas las partes de la semilla sean importantes, pero el embrión es el origen de la planta.

Una vez que se planta la semilla, es el embrión la parte que crece y produce una planta con flor. Cuando pasa por las fases de polinización y fertilización, crecen nuevas vainas de cacahuete bajo tierra —y las semillas que hay dentro de esas vainas también contienen sus propios embriones.

Y es que en realidad los cacahuetes son legumbres y no crecen en los árboles como las nueces, sino que lo hacen bajo tierra… y todo empieza con ese bultito crujiente.

Ahora que ya sabemos más sobre el origen de los cacahuetes, es hora de que les demos el reconocimiento que se merecen. Preferiblemente pelados y con un poquito de sal.