Las Navidades más duras de la bióloga.

Ana Obregón se encuentra devastada a dos semanas de despedir el 2022 y así lo ha hecho saber en una publicación de Instagram. El fallecimiento de su padre Antonio García, su hijo Aless Lequio y su madre Ana María Obregón a lo largo de los últimos dos años, han provocado un gran dolor en su corazón. «La vida me ha castigado con ganas», admite. «Estas Navidades van a ser difíciles. No tengo dónde ir y no quiero pasar la Nochebuena sola en casa».
Ana recuerda con cariño la época navideña de su infancia. Siempre estaba rodeada de su familia, mientras su madre llenaba la casa de decoración. «Era una fiesta muy especial para nosotros. El Rey pronunciaba su discurso, cenábamos juntos, y en Navidad, a comer». Después del nacimiento de Aless, la Navidad se convirtió en algo todavía más especial. «Disfrutaba la Navidad a través de sus ojos. Cuando era pequeño, aunque Alessandro y yo estábamos separados, pasábamos la Nochebuena juntos».
La última navidad que pasó con Aless fue muy especial para la familia. Se habían reunido para celebrar la Navidad y el Año Nuevo, y bajo el amor de su madre, todos demostraron su cariño y su generosidad. El día 24, Aless recibió quimioterapia, aunque se mantuvo bromeando todo el día. Incluso escribió una carta en la que pedía que si algún niño pobre necesitaba un regalo, se le regalaran a él, que estaba más necesitado.
Tras la trágica pérdida, Ana Obregón entiende el dolor que esto conlleva. Está «sin tus raíces, que son de tus padres. Y sin tu futuro, que es su hijo. Y te sientes perdida». Por ello, aconseja que «la cura del dolor es dolor. No hay que camuflarlo ni ir en contra de él. Todo el que pase por un duelo, sea el que sea, una pérdida de un ser querido, una separación… tiene que saberlo. Tienes que sentirlo y dejarlo fluir».
Obregón no está seguro de lo que hará para celebrar la Navidad. «Quizás me iré de viaje con una amiga a un lugar sin recuerdos, como Marbella, Canarias o Punta Cana, donde tengo muchos amigos», dice. Pero se muestra optimista. No pueden ser peor que las navidades pasadas. «Cuando tocas fondo ya tienes que ir para arriba. Pronto la fundación de Aless estará funcionando y me dará mucha alegría y esperanza».