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No es gripe: el síntoma que indica que tienes la nueva cepa del COVID que está en España

La evolución de los virus respiratorios vuelve a centrar la atención.

Cada temporada, la circulación de los virus respiratorios vuelve a ocupar un lugar destacado en la conversación pública. No se trata únicamente de una cuestión médica, ya que sus efectos alcanzan a los hogares, los centros educativos, las empresas y los servicios sanitarios. La aparición de nuevos datos suele despertar preguntas sobre el alcance de los contagios y su posible impacto en la vida cotidiana. Por eso, cualquier cambio en la evolución de estas infecciones genera interés entre amplios sectores de la sociedad.

La llegada del otoño incrementa la vigilancia sobre los cuadros respiratorios. Los cambios de temperatura, el regreso a las aulas y el mayor tiempo en espacios cerrados hacen que muchas personas estén pendientes de síntomas conocidos. Las familias con niños pequeños y quienes conviven con mayores siguen con especial atención las recomendaciones de los profesionales. También existe interés por saber cuándo un malestar puede observarse en casa y cuándo conviene consultar.

Las noticias de salud pública cumplen en este contexto una función informativa muy relevante. Permiten distinguir entre la dinámica habitual de la temporada y una variación que requiera un seguimiento más estrecho. Las consultas, las pruebas y los ingresos ofrecen una imagen más completa que la percepción individual de cada familia. De ahí que los informes sobre virus respiratorios interesen a una parte muy amplia de la población.

La temporada empieza con una señal relevante.

En los últimos días, la evolución de las infecciones respiratorias agudas ha vuelto a ocupar titulares y conversaciones cotidianas. La atención se explica por la frecuencia con la que estos cuadros afectan a la población y por las dudas que aparecen cuando los registros cambian con rapidez. En esos momentos, aumenta la demanda de explicaciones claras, especialmente entre quienes tienen a su cargo a menores o personas de edad avanzada. Ese contexto permite entender la repercusión del último informe de vigilancia.

El documento de la semana del 21 al 27 de septiembre concluye que España ya ha entrado en un nivel de circulación compatible con una fase epidémica de infecciones respiratorias agudas. La tasa nacional alcanzó los 476,7 casos por cada 100.000 habitantes, frente a los 373 registrados durante los siete días anteriores. El salto se produce después de varias semanas de incremento de los casos de coronavirus, una tendencia que comenzó a observarse desde agosto. En términos epidemiológicos, el dato indica que la circulación conjunta de estos patógenos ha dejado atrás los niveles considerados residuales.

Los datos no reflejan un crecimiento similar de todos los virus analizados. En Atención Primaria, el 27,2% de los pacientes con síntomas respiratorios dio positivo en SARS-CoV-2, mientras que la proporción fue del 4,1% para la gripe y del 0,2% para el VRS. La incidencia estimada del coronavirus se elevó a 119,2 casos por 100.000 habitantes, desde los 92,6 de la semana anterior. En cambio, la gripe descendió hasta 12 casos, frente a los 22,5 del periodo previo.

El coronavirus vuelve a ganar terreno.

Las pruebas genéticas apuntan a que el linaje XFG puede estar contribuyendo a este ascenso. Esta versión del virus ya era conocida, pero ahora se ha convertido en la dominante y aparece en el 55% de los casos analizados. Su expansión ha coincidido con el aviso del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades, que ha reclamado una observación estrecha sobre este linaje y otros que permanecen bajo seguimiento internacional. Los responsables de la vigilancia lo consideran un factor relevante dentro de un escenario que continúa sujeto a revisión.

El aumento también se refleja entre los niños más pequeños. La tasa de bronquitis y bronquiolitis causadas por el conjunto de patógenos llegó a 190,2 casos por cada 100.000 habitantes, casi el doble que una semana antes. Los menores de cuatro años encabezan las consultas de Atención Primaria por problemas respiratorios, en paralelo a la reanudación del curso escolar. En este grupo, la mayoría de los cuadros presenta una intensidad leve o moderada.

La situación cambia cuando se observa a la población de más edad. Entre los mayores de 64 años, el coronavirus concentra una mayor proporción de resultados positivos y tiene un peso destacado en los ingresos por problemas respiratorios. La fotografía nacional, además, puede ocultar diferencias importantes entre unas comunidades autónomas y otras. El sistema de vigilancia se apoya en médicos centinela de las 17 comunidades para seguir semanalmente esas variaciones.

Más consultas, aunque sin una presión sanitaria elevada.

La red hospitalaria empieza a reflejar el aumento observado fuera de los centros, pero lo hace todavía de manera contenida. La tasa de ingresos por infección respiratoria aguda grave se situó en 9,2 casos por cada 100.000 habitantes, apenas por encima de los nueve de la semana anterior. El SARS-CoV-2 fue responsable del 21% de los resultados positivos entre los pacientes hospitalizados por cuadros respiratorios graves. La gripe, por su parte, representó el 7% de esos ingresos, mientras la presión asistencial general continúa en niveles bajos.

El informe también incorpora los registros generales del sistema MoMo, que mostraron una desviación al alza durante la última semana de septiembre. Se contabilizaron 8.137 defunciones por todas las causas, frente a las 7.705 que anticipaban los modelos estadísticos. Esta cifra se incluye como parte del contexto global de la onda respiratoria y no permite extraer por sí sola una conclusión sobre cada caso individual. Su presencia en el documento refuerza la importancia de mantener una observación continuada de la evolución sanitaria.

La metodología empleada busca ofrecer una referencia común para todo el país. La red de profesionales centinela recoge información de manera periódica y permite comparar la circulación de los distintos patógenos. Sin embargo, una media nacional puede esconder ritmos diferentes de una comunidad a otra. Por ese motivo, los responsables del seguimiento consideran necesario interpretar los datos junto con la evolución concreta de cada territorio.

Las farmacias reflejan el aumento de la demanda.

Otro indicador visible aparece en las oficinas de farmacia. La demanda de test de autodiagnóstico se ha multiplicado en las últimas semanas y las previsiones de Bidafarma apuntan a unas 60.000 unidades vendidas durante el mes, frente a las 15.000 o 20.000 habituales. Antonio Mignorance, presidente de la cooperativa, resumió la evolución con estas palabras: «Las ventas previstas este mes serán de unas 60.000 unidades, cuando venimos de unas cifras cercanas a los 15.000 o 20.000 mensuales». El aumento de las compras ofrece una señal adicional del interés que despierta la actual circulación del virus.

Juan Pedro Rísquez, vicepresidente del Consejo General de Colegios de Farmacéuticos, asegura que «desde principios de septiembre ha habido un importante repunte en la dispensación de este tipo de test». El responsable explica que las farmacias han tenido que hacer «un esfuerzo para que no haya problemas de desabastecimiento». También señala que la mayoría de los cuadros evoluciona de forma leve, aunque puede resultar incómoda para quienes la padecen. «Son casi siempre casos leves, pero con una sintomatología que puede llegar a ser muy molesta, con mucosidad, malestar general y fiebre», añade.

El repunte ha saltado también a las redes sociales, donde se comparten dudas, experiencias y comparaciones con otras infecciones habituales. La conversación se ha centrado especialmente en saber qué señales pueden orientar ante la presencia de la variante XFG y cuáles se parecen a las de una gripe. La mucosidad, la fiebre y el malestar general aparecen entre los síntomas más comentados, aunque la coincidencia entre cuadros hace difícil establecer diferencias únicamente a partir de las sensaciones. El tema de la noticia ha sido muy comentado en las redes sociales, especialmente por los síntomas que pueden diferenciar esta variante de covid de una gripe.