Muere una niña de 10 años tras retrasar su tratamiento por culpa del COVID

La pandemia que estamos sufriendo está teniendo consecuencias sobre la salud más allá de los efectos de la propia enfermedad, es el caso de Eva, una niña de 10 años que por las restricciones de movilidad existentes no pudo tratarse el tumor cerebral que padecía.

Según informa el diario ‘Metro’, la menor tenía que realizar un tratamiento experimental en Nueva York viajando desde Reino Unico, donde vive, y esta era la única esperanza de salvar su vida y superar la enfermedad. Su familia había recaudado mas de 300.000 libras (334.000 euros) pero no pudieron viajar a tiempo por el cierre de fronteras.

Eva finalmente viajó a Estados Unidos, pero cuando llegó ya era demasiado tarde: el tumor había crecido demasiado y el tratamiento experimental ya no era posible. La pequeña fue diagnosticada en 2019 tras sufrir episodios de visión borrosa y mareos. Finalmente le fue detectado un glioma pontino intrínseco difuso, es decir, un tumor poco frecuente que crece rápido en las células gliales del cerebro.

En las últimas semanas se estado se agravó, la niña dejó de comer e incluso no podía hablar, hasta que la semana pasada falleció. Una víctima colateral del coronavirus, descanse en paz.