Trágico suceso.
Fernando Sánchez Dragó ha muerto a los 86 años, según ha informado EFE. El escritor era una figura clave en la literatura y el periodismo español. Nacido en Madrid el 2 de octubre de 1936, contaba con una amplia trayectoria en la escritura, habiendo publicado más de cuarenta libros que abarcan desde ensayos hasta novelas, todos ellos con un trasfondo autobiográfico que refleja su experiencia de vida. Según las primeras informaciones ha fallecido de un infarto.

Además, destacó por su habilidad para narrar viajes, su capacidad para traducir del francés al español y su colaboración en diversos medios de comunicación, tanto prensa como revistas. Pero su talento no se quedó solo en la escritura, también presentó y dirigió varios programas de televisión, principalmente enfocados a la cultura. Gracias a su conocimiento profundo de la historia y la cultura españolas, logró transmitir su pasión por estos temas a través de la pantalla y fue un referente para muchos.
Sánchez Dragó era un hombre polifacético, pero quizás lo que más destacó de él fue su forma de pensar. Como Carl Gustav Jung, creía que «la vida no vivida es una enfermedad de la que se puede morir», una frase que reflejaba su deseo por vivir plenamente cada momento de su vida.
Además, compartía la idea de María Zambrano de que «hay cosas que no pueden decirse (…) pero lo que se tiene que escribir es lo que no se puede decir», lo que reflejó su compromiso con la libertad de expresión y su interés por abordar temas que a menudo son considerados tabú.
Por último, se identificaba con la filosofía del Eclesiastés en cuanto a que es mejor el fin de una cosa que su principio. Esta forma de pensar se reflejó en su obra literaria, que a menudo se enfocó en los cambios y transformaciones que experimenta el ser humano a lo largo de su vida. En definitiva, Fernando Sánchez Dragó fue una figura importante en la cultura española, tanto por su talento literario como por su visión profunda y compleja del mundo.