Muere aplastada una niña de 8 años tras quedar atrapada en una puerta sin que nadie la ayude

Olga, una niña de 8 años, quedó atrapada en una puerta automática de una fábrica durante más de una hora y acabó falleciendo aplastada. En los vídeos de la cámara de seguridad de la empresa se aprecia como los primeros 20 minutos parece tener dificultades para respirar, pero de forma vergonzosa, nadie en las instalaciones acude para ayudarla, pese a que varios trabajadores la ven atrapada.

La niña acabó muriendo, viéndose en las imágenes cómo sus movimientos agónicos cesan pasado ese tiempo. Uno de los operarios acaba acercándose a la niña, pasada la hora, mientras habla por teléfono, y la golpea con el pie para comprobar si está viva o muerta.

Los detenidos han justificado su actuación alegando que tan solo seguían órdenes. No obstante, se les atribuye un presunto delito de omisión del deber de auxilio a una menor.

Según el informe del forense, la muerte de Olga fue lenta y tortuosa. La pesada puerta le aplastó la columna vertebral produciendo una hemorragia interna y una lenta asfixia. Aunque murió mucho antes, su cuerpo sin vida permaneció luego atrapado durante 70 minutos entre la puerta de metal y la pared.

Los hechos ocurrieron en la localidad griega de Keratsini y el vídeo del suceso ha acabado siendo emitido por el medio local Star TV, donde ha causado gran indignación en el país heleno, ya que se muestran a varios trabajadores de la fábrica mostrándose indiferentes hacia la pequeña, que era de origen rumano y raza gitana, lo que ha llevado a pensar a muchos que la impasividad podría haber tenido motivaciones racistas.