“Me he dado cuenta de que soy feminista”, el despertar de Rocío Carrasco inunda las redes de memes

Subastará el traje fucsia y planea un concierto benéfico.

Después de la emisión de último episodio de la polémica la serie documental, Rocío Carrasco hizo esta semana balance en una entrevista en directo. La protagonista se enfrentó a las preguntas planteadas por Carlota Corredera, la presentadora del espacio, además de un equipo de colaboradores que integraron Ana Bernal-Triviño, Montse Suárez, Paloma García Pelayo y Pilar Rahola, entre otros.

La hija de “la más grande” disipó todas las dudas que pudieran quedar desde la emisión de la docuserie. Sin embargo, en de mirar atrás, en esta ocasión se centró más en el presente y en el futuro.

“Yo no elegí el traje fucsia”.

Rocío Carrasco, que anoche eligió un traje animal print con un top fucsia, desveló algún detalle sobre el emblemático traje fucsia. “No lo elegí yo, fue la opción que escogimos todos entre varias que teníamos, pero el artífice fue Adrián Madrid”, confesó. Madrid es uno de los directivos de La Fábrica de la Tele, productora de la docuserie.

Rocío es completamente consciente de que a partir de ahora entra en un nuevo proceso vital que también será difícil. Por ejemplo, todavía no puede, por ejemplo, verbalizar el nombre de Antonio David.

“Me provoca miedo, dolor, muchas cosas malas. Todo esto me ha servido para soltar lastre, ir vacilando la mochila y esa mente que no paraba de dar vueltas, de autoflagelarse. Pero esto no es algo de la noche a la mañana, es un proceso largo y estoy en ello”, reveló.

Rocío dice ahora sentirse “liberada, escuchada, creída, y en el comienzo de una nueva vida, sin miedo”. “Me siento casi un Ave Fénix, ya se va pareciendo mucho”, añadió.

“Me he dado cuenta de que soy feminista”.

Sobre el icono feminista en el que se ha convertido, aseguró que “no esperaba ser abanderada de nada, pero ahora lo soy con gusto. Al principio me asustaba crear expectativas y defraudar. Hoy, si lo soy, bienvenido sea. Me he dado cuenta de que soy feminista, neófita, pero me muero por aprender, por saber y poder aportar más granitos de arena.”

En este sentido, Rocío reveló que planea “hacer muchas cosas” para poder donar dinero a las víctimas de violencia de género. Por ejemplo, “hacer un concierto benéfico con mujeres y subastar el traje fucsia” que ya se ha convertido en símbolo de la lucha feminista.

Respecto a su larga entrevista convertida en docuserie, dijo que ha “aprendido que hay veces que se me han llevado los demonios y no debe ser, pero al final esa soy yo, si fuera de otra forma mentiría”.

Asegura que está preparada para reincorporarse al mercado laboral. “Hable con ellas fue un programa que me hizo mucho bien en un momento en que yo estaba muy mal”, contó sobre el programa que copresentó en Telecinco, hace cinco años. “Hice muy buenas amigas que las sigo teniendo”, comentó en alusión a Alba Carrillo o Yolanda Flores, con quienes sigue teniendo amistad.

“Quiero que vengas a Sálvame a ocupar el sitio de un ser que se ha ido”, le dijo Kiko Hernández en alusión a Antonio David Flores. Se produjo entonces un silencio en plató que Ana Bernal, la periodista experta en violencia de género, rompió con la siguiente frase: “Ella tiene su propio sitio, no tiene que ocupar el de nadie”, dijo.

Marea fucsia en Twitter en honor a Rocío Carrasco.

A lo largo de todo el programa, una marea fucsia inundó las redes sociales en apoyo a la hija de “la más grande”. Multitud de usuarios de Twitter se movilizaron para llenar sus perfiles y publicaciones con el color ya icónico del traje que lució Carrasco.

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