Mario Picazo adelanta ya la fecha de la llegada del frío polar y nieve a España: «Los primeros copos de la temporada»

Un cambio drástico marca el final del verano.

Aunque el calendario todavía indica que el verano continúa, las calles parecen contar una historia distinta: el otoño ha hecho acto de presencia con anticipación. Lo que nadie esperaba era que, antes de finalizar el periodo estival, un frente de aire frío polar irrumpiera en el país. Según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), este fenómeno traerá consigo un notable descenso de las temperaturas, alcanzando mínimas que rondarán los cinco grados en el País Vasco el próximo fin de semana.

Mario Picazo, experto meteorológico, ha advertido de lo que muchos esperaban pero pocos deseaban: «caerán los primeros copos de nieve de la temporada», y aunque estas precipitaciones se prevén especialmente en la zona del Pirineo, el mensaje es claro, el invierno está a la vuelta de la esquina. Este brusco descenso térmico será el precursor del cambio de estación, transformando los cielos despejados en paisajes invernales.

El frente frío no se limitará únicamente al norte de la península, sino que también afectará a algunas regiones del Mediterráneo entre miércoles y jueves. Sin embargo, en Euskadi, la población notará este cambio de forma más aguda a partir de la madrugada del sábado, cuando el anticiclón dará paso a temperaturas inusualmente bajas para esta época del año. Ciudades como Bilbao verán cómo los termómetros pueden llegar a marcar mínimos de ocho grados, mientras que en Vitoria-Gasteiz, la sensación de frío será aún más intensa, con temperaturas que podrían rozar los cinco grados.

El verano da sus últimos coletazos.

El inicio de semana ha estado marcado por una lluvia persistente que ha acompañado a miles de estudiantes en su vuelta a las aulas. Las primeras gotas parecían anticipar lo que estaba por venir: el último suspiro del verano se verá eclipsado por la llegada de este frente polar. Aun así, la esperanza de disfrutar de un veranillo de San Miguel, con días soleados y temperaturas más cálidas a finales de septiembre, sigue presente en la mente de muchos vizcaínos y vizcaínas, que confían en que el sol aún tenga algo que ofrecer antes de que el frío se instale definitivamente.

No obstante, a medida que el otoño se asienta en la región, las probabilidades de vivir esos días de «respiro veraniego» se reducen. Los vientos gélidos, procedentes del norte, marcarán una transición abrupta entre estaciones, poniendo fin al ambiente cálido que ha caracterizado los últimos meses.

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