María, la presentadora de televisión arruinada, encuentra trabajo tras ser reconocida en las “colas del hambre”

Una famosa presentadora pidió ayuda en directo.

Hay nuevas noticias sobre uno de los sucesos más comentados de las últimas semanas. Todo ocurrió cuando el programa Cuatro al día se acercó el martes de la semana pasada a la desgarradora realidad de las llamadas “colas del hambre”, como hicieron también muchos otros medios.

Pero en el caso de Cuatro, sucedió algo inesperado. Y es que el espacio encabezado por Joaquín Prat se encontró con que una cara conocida estaba acudiendo a estas “colas del hambre”, Se trataba de, según sus propias palabras, una “conocida presentadora de televisión”… o, al menos “lo fue en su día”. La mujer se presentó como María, aunque en aquel momento se pensó que se trataría de un pseudónimo, ya que en ningún momento desveló su rostro.

Según explicó la propia María, de 55 años, cuenta con un amplio currículum. Sin embargo, eso no le ha servido para encontrar trabajo en la actualidad. “No tengo trabajo, no recibo ninguna prestación por parte del Estado, me acabo de quedar viuda y no tengo trabajo”, relató.

“He sido compañera vuestra, he sido modelo, he tenido mi propia agencia de dirección de castings, he sido azafata, he sido intérprete… He hecho muchísimas cosas”, le dijo al propio Prat durante la conexión.

Su marido falleció este año de Parkinson.

María está atravesando desde hace años una delicada situación personal que tampoco le ha ayudado. Por si fuera poco, contó que hasta ahora no se ha podido beneficiar de ninguna ayuda del Estado. “Mi marido falleció hace siete meses de Parkinson y no he podido recibir nada de él. Pasamos por el Tribunal médico porque pensamos que nos iban a ayudar, pero no lo han hecho. La pensión mínima que nos ha prometido el Gobierno tampoco la estoy recibiendo”, relató.

La mujer de misteriosa identidad trata de sobrevivir como buenamente puede, con la ayuda de “amigos generosos”. María, que en ningún momento quiso mostrar su cara, contó que “no tengo nada porque mi marido tenía ludopatía y se gastó el dinero en la bolsa”. “No tengo hijos, ni padres que me puedan ayudar. Ahora vivo en casa de una vecina que me ha puesto un colchón en el suelo“, aseguró.

Sea como sea, su presencia en los medios ha tenido un lado positivo. Una empresaria contactó en directo con el programa de Cuatro para ofrecer a María un puesto de trabajo. Aunque quedó en el aire la pregunta sobre quién es realmente la presentadora de televisión arruinada que hizo este llamamiento desesperado desde las llamadas “colas del hambre”, parece que la proposición llegó a buen puerto. “Muchas gracias, qué generosidad”, dijo María sin poder contener las lágrimas.

La mujer se despidió diciendo que aunque está deseando poder enseñar su cara, ahora no puede hacerlo “porque tengo otro tipo de problemas personales que aún no puedo contar”.

Su historia no deja de recordarnos a la de otro testimonio estremecedor en directo. “Nos tienen olvidados de la mano de Dios”, dijo este conductor de autobuses arruinado que se derrumbó ante las cámaras.