La reacción de la periodista al trágico suceso.
En ocasiones, los profesionales de los medios se ven obligados a informar sobre noticias que, en lo personal, los afectan de manera profunda. En estos momentos, mantener la compostura y la profesionalidad frente a las cámaras puede convertirse en un reto especialmente difícil. Un ejemplo claro de esto se da cuando tienen que anunciar el fallecimiento de una persona cercana o que ha sido una figura clave en sus vidas, ya sea a nivel personal o profesional. El impacto emocional es evidente, pero su deber es seguir informando.

Este tipo de situaciones no solo requieren una gran fortaleza emocional, sino también una capacidad para separar lo personal de lo profesional, lo cual no siempre es fácil. Al recibir una noticia tan devastadora, como la pérdida de un compañero de profesión o una figura que marcó una era en los medios, la presión por comunicarlo de manera clara y respetuosa puede llegar a ser abrumadora. Sin embargo, los espectadores esperan que los periodistas cumplan con su papel de informar, aunque detrás de las cámaras se esté librando una batalla interna.
Mayra Gómez Kemp: una figura irremplazable.
Mayra Gómez Kemp, la histórica presentadora del concurso ‘Un, dos, tres’ en la década de los ochenta, ha fallecido a la edad de 76 años. La noticia ha sacudido al mundo del entretenimiento en España: Gómez Kemp no solo fue una figura icónica para quienes crecieron viendo la televisión en los años ochenta, sino también un ejemplo de superación personal, ya que su vida estuvo marcada por la lucha contra dos tipos de cáncer que la alejaron, momentáneamente, de los focos. A pesar de haber recibido el alta médica y retirarse de la vida pública, su final llegó tras un accidente doméstico en su hogar en Mijas, Málaga.

En los últimos días de su vida, tras sufrir este desafortunado accidente, Mayra fue dada de alta, pero lamentablemente falleció poco después. Esta noticia ha sido ampliamente cubierta por todos los medios de comunicación nacionales, destacando la importancia de su figura en la historia de la televisión española. Informativos Telecinco no ha sido la excepción y ha rendido homenaje a la presentadora dedicando un emotivo reportaje en el que repasaron su brillante carrera, que incluyó el programa que marcó una era: ‘Un, dos, tres… responda otra vez’.
La emoción que no pudo ocultar María Casado.
El tributo a Mayra Gómez Kemp dejó huella no solo en la audiencia, sino también en aquellos que tuvieron la difícil tarea de comunicar su fallecimiento. Al finalizar el informativo, la presentadora María Casado no pudo contener las lágrimas al hablar sobre ella. Su profunda emoción reflejó la conexión que muchos periodistas establecen con las figuras a las que dedican años de cobertura. En medio del directo, su voz se quebró y fue su compañero quien tuvo que continuar con la emisión, un gesto que no pasó desapercibido entre los espectadores.
María Casado se derrumba en Informativos Telecinco ante la muerte de Mayra Gómez . pic.twitter.com/eWgoTveEG0
— Joel Buguñà (@jbusanchez) October 13, 2024
«Al despedir el informativo, María Casado se ha puesto a llorar al anunciar la muerte de la mítica Gómez Kemp. Es natural. Ser así es la autenticidad. Esa que a veces tanto falta en los medios y en la vida. Un abrazo compañera», escribió Iker Jiménez en un mensaje que rápidamente se viralizó en redes sociales. Este tipo de gestos de humanidad en los medios son cada vez más valorados por una audiencia que anhela ver a los periodistas mostrar emociones genuinas en momentos tan delicados.
Una vida marcada por la televisión y la superación.
Mayra Gómez Kemp será recordada por su papel fundamental en el éxito del concurso ‘Un, dos, tres…’, un programa que sentó a millones de españoles frente al televisor semana tras semana. Su rostro y su voz se convirtieron en parte de la cultura popular, pero detrás de esa imagen siempre había una historia de lucha y superación. En 2009, le fue diagnosticado un cáncer de lengua, y más tarde, otro de garganta y cuello, que la obligaron a retirarse temporalmente de la televisión. Sin embargo, su espíritu luchador la llevó a superar ambos obstáculos, reaprendiendo a hablar y demostrando una vez más su fortaleza.
La vida de Mayra no siempre fue fácil, pero su resiliencia la convirtió en una mujer admirada por todos. Nacida en La Habana, Cuba, el 14 de febrero de 1948, fue hija de músicos cubanos de origen español que se exiliaron tras la Revolución Cubana, marcando el comienzo de un largo viaje por diferentes países hasta que finalmente llegó a España en 1970. Fue en este país donde consolidó su carrera profesional, pero también donde enfrentó los mayores desafíos personales y profesionales de su vida.
Un legado musical y actoral menos conocido.
Aunque muchos la conocen como la presentadora de ‘Un, dos, tres…’, pocos saben que Mayra también tuvo una faceta musical y actoral menos reconocida. Tras cursar estudios de Filosofía y Letras en la Universidad de Tampa y de Periodismo en la de Miami, se abrió camino en el mundo de la interpretación, realizando doblajes para Radio Madrid (Cadena SER) y actuando en diversas producciones. Además, formó parte de un trío musical, Acuario, junto a dos azafatas del programa, y publicó su propio LP en 1978, mostrando su versatilidad y pasión por el arte.

Su vida personal también estuvo marcada por el amor y la dedicación. Se casó en 1974 con el actor argentino Alberto Berco, veinte años mayor que ella, con quien compartió su vida hasta la muerte de él en 2021. La historia de amor entre ellos fue duradera, y su matrimonio, celebrado por poderes en Bolivia y posteriormente por lo civil en Madrid, fue un reflejo de la conexión que los unía a pesar de la diferencia de edad y las adversidades que enfrentaron juntos.