Trágico suceso.
El mundo del fútbol vallisoletano se encuentra de luto tras el fallecimiento de la joven promesa Sofía Oliva, quien formaba parte del CD Parquesol de Valladolid. Con tan solo 12 años, Sofía era una de las jugadoras más prometedoras del club, y su inesperada partida ha dejado un profundo vacío en la comunidad deportiva. La noticia fue confirmada por el propio club a través de sus redes sociales, donde expresaron su pesar por tan trágica pérdida, que ha conmovido a todos aquellos que conocían y apreciaban a Sofía.

«Desde el CD Parquesol lamentamos profundamente la muerte de Sofía, jugadora del Infantil Femenino. Queremos trasladar a sus seres queridos nuestro más sincero pésame por el dolor que sufre nuestro club y el fútbol base vallisoletano», se pudo leer en la cuenta oficial del club en X (anteriormente conocida como Twitter). Estas palabras, cargadas de dolor y solidaridad, reflejan el impacto que la noticia ha tenido no solo en la familia de Sofía, sino en todo el entorno futbolístico de la región, que la veía como una estrella en ascenso.
El inesperado adiós de una joven promesa.
Según la información proporcionada por el diario El Norte de Castilla, la salud de Sofía comenzó a deteriorarse repentinamente el pasado martes, y a pesar de los esfuerzos médicos, la joven falleció el sábado. Este breve intervalo de tiempo, marcado por la angustia y la incertidumbre, dejó a sus familiares, amigos y compañeros de equipo en un estado de profundo dolor y conmoción. El entierro de Sofía se llevó a cabo en El Burgo de Osma, una localidad de la provincia de Soria, donde su recuerdo ahora vive en el corazón de todos aquellos que la conocieron.
El CD Parquesol, conocido por su dedicación al desarrollo del fútbol femenino, ha perdido a una de sus integrantes más queridas. La tristeza que embarga al club no es solo por la pérdida de una futbolista talentosa, sino también por la partida de una niña que había forjado lazos de amistad y compañerismo con sus compañeras de equipo. El vacío que deja Sofía no será fácil de llenar, y su memoria permanecerá como un recordatorio del espíritu deportivo y la alegría que aportaba a cada entrenamiento y partido.
Jacinto Santos, presidente del CD Parquesol, también se unió a las condolencias, destacando el carácter alegre y entusiasta de Sofía. «Era muy querida por todos, una chica encantadora, que disfrutaba mucho del fútbol, le gustaba mucho, tenía su grupo de amigas, que ya llevaba unos años jugando con ellas. Ha sido un palo muy duro para todos y ahora solo podemos estar con la familia», expresó Santos, conmovido por la pérdida. Sus palabras reflejan no solo el aprecio que sentían por Sofía, sino también la desolación que su partida ha dejado en quienes la rodeaban.
El impacto de la muerte de Sofía se extiende más allá de los límites del club, tocando a toda la comunidad futbolística de Valladolid y a quienes comparten la pasión por este deporte. En un ambiente donde la camaradería y el trabajo en equipo son esenciales, la desaparición de una figura tan joven y vibrante como Sofía resuena con especial dureza, recordando la fragilidad de la vida y la importancia de valorar cada momento compartido en el campo y fuera de él.