Se rompe al contar cómo empezó todo.
Antonia Dell’Atte fue uno de los rostros más reconocibles de la moda europea en los años ochenta y noventa. Modelo italiana de fuerte carácter y presencia magnética, pronto se convirtió en figura habitual de campañas, portadas y pasarelas. Su llegada a España la transformó también en personaje mediático, invitada recurrente en programas de televisión y tertulias donde su franqueza hizo escuela.

Entre Italia y España, Dell’Atte levantó una carrera marcada por la elegancia y por una personalidad sin concesiones. Su imagen pública, siempre sofisticada y tajante, convivía con una vida privada de la que apenas trascendían detalles. Lo que sí quedaba claro era su capacidad para reinventarse: de musa de diseñadores a colaboradora televisiva, pasando por autora y empresaria, su nombre nunca terminó de desaparecer del escaparate mediático.
Con los años, Antonia ha defendido un discurso de autoestima, independencia y ruptura con los moldes tradicionales. Quienes la siguen la ven como alguien que no teme hablar alto y claro, aunque incomode. Precisamente esa voz, que durante décadas muchos asociaron solo con el glamour y la polémica televisiva, es la que ahora se ha convertido en vehículo de un relato mucho más duro y personal.
La entrevista de la polémica.
En su reciente paso por el programa ‘Directo al grano’, presentado por Marta Flich, la italiana decide mirar atrás y poner palabras a una etapa que describe como devastadora. En la entrevista, reconstruye los episodios de violencia que, según su versión, sufrió durante su matrimonio con Alessandro Lequio. Cuenta que los primeros avisos llegaron pronto, en forma de exigencias constantes, obligaciones sociales y un control exhaustivo de su día a día. “Tú eres mi mujer. Haz lo que te digo yo”, recuerda que le repetía antes de lo que ella identifica como la primera bofetada.

El relato se traslada después a Milán, cuando la pareja ya estaba instalada allí y una simple carta desencadenó, según ella, una reacción brutal. Antonia narra que, al descubrir que aún firmaba con su apellido de soltera, él respondió con una patada y una amenaza directa: “Te voy a romper la nariz y nunca más serás guapa”. La modelo sostiene que ocultó durante mucho tiempo esa realidad a amigos y familiares, bloqueada por la vergüenza y el miedo, y con una pregunta rondándole la cabeza: “cómo voy a decir a mi familia que me he casado con un maltratador”.
Durante la conversación televisiva, Dell’Atte rememora que aquella etapa coincidió con su embarazo y con un aislamiento casi total de su entorno. Afirma que dejó de llamar a sus seres queridos por temor a las represalias y al clima de intimidación en casa. “Me decía que me iba a matar a mí y a mi familia”, asegura, al tiempo que relata cómo guardó cartas en las que, según sostiene, “cada paliza era un perdón”. El punto de inflexión, cuenta, llegó cuando supo que Lequio mantenía una relación paralela con Ana Obregón, momento en el que decidió pedir la separación.
Televisión y memoria.
Dell’Atte describe también uno de los días que más se le han quedado grabados: un 9 de marzo en el que, al abrir los ojos, encontró la vivienda vacía. Según su versión, mientras ella dormía, él habría retirado todos los muebles de la casa, dejándola literalmente en medio de la nada. A partir de ahí, relata que acudió a la comisaría de Chamberí para denunciar tanto el abandono del hogar como la violencia sufrida. “Lo importante es que yo haya vuelto a ser libre”, resume, aunque no olvida añadir una advertencia que hiela: “El maltratador no te deja nunca en paz”.
Arranca en #DirectoAlGrano25N la entrevista de Marta Flich a Antonia Dell’Atte. pic.twitter.com/D5cJULp5q8
— La 1 (@La1_tve) November 25, 2025
El testimonio llega en un contexto especialmente sensible también para la figura de Alessandro Lequio en televisión. Mediaset ha decidido prescindir de él como colaborador habitual de sus espacios en Telecinco, entre ellos ‘Vamos a ver’, tras revisar documentación vinculada con las denuncias de Dell’Atte. La coincidencia temporal entre la salida de Lequio y la emisión de esta entrevista ha intensificado el foco sobre el caso, alimentando análisis, apoyos y también críticas.
La noticia ha generado un fuerte impacto en redes sociales, donde numerosos espectadores han comentado con intensidad el relato de Antonia, expresando su estupefacción, su respaldo a la modelo y un debate que sigue encendido publicación tras publicación.