Los gitanos de Girona trollean a los independentistas de la forma que más les podría doler

El conflicto en Catalunya se complica a cada día que pasa: si hubiérais estado debajo de una roca y tuviérais que poneros al día ahora de todo lo que ha ocurrido probablemente os costaría bastante entender cómo hemos llegado a este punto. En realidad, a todos nos cuesta comprenderlo, pero esa es otra cuestión.

Otra noticia bastante sorprendente y que ha sido muy comentada durante las últimas horas ha sucedido en Villaroja, un barrio de Girona que se ha convertido en noticia al convertirse, según El Español, en uno de los últimos baluartes “unionistas” en Cataluña. Y es que por lo que parece, la comunidad gitana de la zona prometió convertir su barrio en un reducto de “españolismo si se declaraba la independencia de manera unilateral.

Y es exactamente lo que ha ocurrido, ya que la barriada en la que residen se ha llenado de banderas de España. Las hay por todas partes: colgadas en farolas y en ventanas, pintadas en las esquinas y en las fachadas de los edificios

 

Santi, uno de los vecinos que encargados de llenar el barrio de banderas rojigualdas —además de una provocadora pancarta a la entrada de Villaroja que da la bienvenida a España—, ha hablado de ello sin tapujos:

“Hemos dibujado una bandera de casi 20 metros de ancha por dos y medio de alta en un muro del barrio. Simboliza el amor que España le tiene a Cataluña. Los vecinos la estamos vigilando para que el Ayuntamiento no la borre. La independencia es ilegal y este sitio sigue siendo España, mal que le pese a los independentistas.”

Según cuenta el joven, confirmando ese comentario habitual en las redes sociales de que los grandes triunfadores del procés han sido los vendedores de banderas, “la compra de las banderas y de la pintura la hemos costeado con los 1.000 euros que han aportado varios vecinos del barrio. Yo he puesto 50 euros“.

Pero, ¿por qué esta reacción tan radical a la declaración unilateral de la independencia? Por lo que parece, la mayoría de los habitantes de Villaroja son hijos y nietos de emigrantes que en los años 50, 60, 70 y 80 se mudaron a Cataluña buscando un futuro mejor en sus fábricas.

Hay gente que nos llama fachas pero no es así. Yo soy español y también catalán. La República esa que se han inventado los secesionistas es una pantomima que no vamos a permitir. Si ellos van a más, la cosa acabará mal“, finaliza Santi.

https://twitter.com/PerdigueroSIPEp/status/924722149474086912

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