Los expertos explican por qué hay que tener mucho cuidado si encuentras una botella de plástico en el coche

Una botella de plástico colocada junto a la rueda de un vehículo puede ser mucho más que un objeto abandonado. Su ubicación junto al neumático puede indicar una técnica de robo destinada a provocar una distracción y permitir a los delincuentes actuar en cuestión de segundos. Este método, que ha sido detectado en distintos puntos de España, puede darse especialmente en lugares donde se concentran numerosos vehículos, como supermercados, centros comerciales y áreas de servicio.

Los delincuentes se aprovechan de los hábitos cotidianos y de las reacciones instintivas de los conductores. Para ello, introducen una botella aplastada entre el neumático y el guardabarros, generalmente en la rueda trasera del lado del copiloto, una zona que suele quedar fuera de la vista del propietario cuando entra en el automóvil. Al iniciar la marcha, la presión y el movimiento de la rueda hacen que la botella produzca un ruido estridente, que puede confundirse con un pinchazo o una avería. Ante el temor de que exista un problema mecánico, el conductor puede detenerse y salir del coche para comprobarlo. Es entonces cuando un cómplice puede aprovechar la situación para actuar rápidamente. En cuestión de segundos, los ladrones pueden intentar sustraer el coche o llevarse objetos de valor que hayan quedado visibles en el interior, entre ellos teléfonos, bolsos, carteras, aparatos electrónicos o documentación.

La clave de esta técnica está en provocar una reacción automática ante un ruido inesperado. El modus operandi sigue, además, un patrón muy definido y repetitivo. Primero localizan vehículos aparcados en zonas concurridas donde no exista una vigilancia directa. Su objetivo son automóviles cuyos propietarios se hayan alejado durante unos minutos para hacer compras o realizar alguna gestión. Durante ese intervalo colocan discretamente la botella en el punto donde pueda generar el ruido al comenzar la marcha.

Por qué se utiliza una rueda trasera

La elección de la rueda trasera derecha responde a una cuestión práctica. La mayoría de los conductores se aproximan al coche por el lado izquierdo, donde se encuentra el puesto de conducción, y normalmente no revisan de forma detallada todo el perímetro antes de entrar. De esta manera, la botella puede pasar desapercibida hasta que el automóvil comienza a circular.

Además, el ruido no tiene por qué aparecer justo al salir de la plaza de aparcamiento, sino que puede producirse unos metros después. El conductor ya está entonces en movimiento cuando escucha el sonido, lo que puede aumentar la sensación de alarma y hacerle pensar que se ha producido un problema mecánico. La preocupación por comprobar rápidamente qué sucede puede llevar a algunas personas a bajar del vehículo sin adoptar antes las medidas básicas de seguridad, como apagar el motor, retirar las llaves del contacto o cerrar las puertas mediante el cierre centralizado.

Medidas para evitar caer en la trampa

Los especialistas en seguridad vial y prevención del delito aconsejan incorporar determinados hábitos preventivos para reducir el riesgo de sufrir este tipo de situaciones. Uno de los más sencillos consiste en hacer una inspección visual rápida alrededor del automóvil antes de subir, especialmente cuando ha estado estacionado durante un tiempo en un lugar público y concurrido.

Si mientras se conduce aparece un ruido extraño o inesperado, lo recomendable es mantener la calma y actuar de forma ordenada. Antes de abandonar el vehículo, hay que detener completamente el vehículo en una zona segura y, preferiblemente, bien iluminada, apagar el motor, retirar las llaves y activar el cierre centralizado. Una vez asegurado el automóvil, el conductor puede salir para comprobar el origen del ruido. También es fundamental evitar dejar objetos de valor a la vista. Bolsos, teléfonos, ordenadores portátiles y otros dispositivos deberían guardarse en el maletero o permanecer bajo la supervisión de sus propietarios, ya que un interior sin objetos visibles puede resultar menos atractivo para los delincuentes.

Una estrategia dentro de un repertorio más amplio

El supuesto truco de la botella no constituye una técnica aislada, sino que se encuadra dentro de un repertorio de métodos destinados a provocar la distracción del conductor y crear una situación de vulnerabilidad. Entre ellos aparecen los falsos avisos relacionados con supuestas averías que pueden apreciarse desde el exterior, como luces fundidas o neumáticos aparentemente desinflados, con el objetivo de conseguir que la víctima abandone el vehículo para comprobar qué ocurre.

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