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Llaman a una camarera «gordita con gafas» en una reseña y su respuesta es una obra de arte

Un cliente intenta desacreditar a una camarera con una desafortunada reseña y la respuesta del restaurante se hace viral

Las reseñas en internet se han convertido en una herramienta habitual para que los clientes valoren su experiencia en bares y restaurantes. Sin embargo, no todas las opiniones se limitan a comentar la calidad de la comida o el servicio. En ocasiones, algunos usuarios cruzan la línea de la crítica para realizar comentarios personales sobre los trabajadores. Es precisamente lo que ha ocurrido con una publicación en Google que ha sido compartida por Jesús Soriano, conocido en redes sociales como Soy Camarero, un perfil especializado en mostrar situaciones que vive el sector de la hostelería. El comentario ha provocado una oleada de reacciones después de que un cliente describiera a una empleada como «gordita y con gafas» mientras criticaba el tiempo que tardó en recibir su pedido.

Una reseña de tres estrellas que acabó generando indignación

El cliente calificó al establecimiento con tres estrellas y explicó que acudió a recoger un pedido que, según su versión, ya estaba preparado. En su comentario aseguraba que la trabajadora no se lo entregaba porque, supuestamente, salía continuamente a la terraza a hablar mientras él esperaba. Lo que más llamó la atención del mensaje no fue únicamente la crítica al servicio, sino la forma en la que decidió identificar a la empleada, recurriendo a una descripción sobre su aspecto físico completamente ajena a la incidencia que relataba. Soriano reaccionó con ironía al mostrar la valoración y destacar que, pese al tono del comentario, la puntuación ni siquiera era la peor posible.

La respuesta del restaurante desmontó la versión del cliente

Lejos de dejar pasar la reseña, el establecimiento decidió responder públicamente y ofrecer su versión de lo ocurrido. La propia trabajadora explicó que no estaba fuera del local conversando, sino atendiendo a otros clientes que habían llegado antes y sirviendo pedidos en una terraza completamente llena. Además, recordó perfectamente el episodio y aseguró que el cliente le habló de manera poco adecuada mientras ella intentaba atender todas las mesas y sacar adelante el servicio en uno de los momentos de mayor carga de trabajo.

La respuesta también aportó un dato concreto para contextualizar la espera. Según explicó el restaurante, los clientes entraron en el establecimiento a las 22:03 y abandonaron el local a las 22:09. Es decir, únicamente transcurrieron seis minutos entre su llegada y su salida. Con esa información, el negocio quiso demostrar que el retraso denunciado estaba muy lejos de ser una espera prolongada y que la atención se desarrolló dentro de un tiempo razonable teniendo en cuenta el volumen de trabajo existente en ese momento.

Un mensaje que muchos usuarios han aplaudido

El establecimiento aprovechó además su contestación para lanzar una reflexión sobre el respeto hacia quienes trabajan de cara al público. «A veces tenemos que recordar que no estamos solos en el mundo. Aparte, lo de calificar a una persona como gordita ya dice mucho de la educación que tienes. Gracias por su reseña», respondió el negocio, un mensaje que ha recibido numerosos elogios en redes sociales por la forma en la que defendió a su empleada sin perder la compostura. Por su parte, Jesús Soriano añadió con humor que él habría rematado la contestación con un claro: «Espero que no vuelvas».

Las redes respaldan la actitud del restaurante

La publicación compartida por Soy Camarero ha acumulado numerosas reacciones de usuarios que han mostrado su apoyo a la trabajadora y al establecimiento. Muchos consideran que la reseña traspasa los límites de una crítica legítima al centrarse en el aspecto físico de una empleada en lugar de valorar objetivamente el servicio recibido. Entre los comentarios más destacados figura el de una usuaria que resumía el sentir general: «Es que hay gente que no tiene nada de empatía, si tienes que esperar pues esperas y punto y si no, te vas a otro lado». Una opinión que refleja el debate sobre el respeto hacia los profesionales de la hostelería y el uso responsable de las plataformas de reseñas.